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Legisladores condenaron el
regalo de la maestra Elba Esther Gordillo de 12 camionetas Hummer a
dirigentes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
(SNTE).
El senador del PRD Graco Ramírez consideró que se trata
del “síndrome del capo de algún cártel de la droga”, y Gordillo pasó de
líder vitalicio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
a “jefa de cártel”.
El legislador aseguró que la titular de la
secretaria de Educación Pública (SEP), Josefina Vázquez Mota, debe dar
la cara y entregar cuentas sobre ese asunto.
En tanto, el
diputado federal del PAN, Christian Castaño, lamentó que Elba Esther
Gordillo al frente del SNTE ejerza el sindicalismo de prebendas y
regalos que no ayudan en nada, ni a la eficiencia ni competitividad que
exige el modelo educativo.
Ayer EL UNIVERSAL informó que la
maestra Gordillo regaló 12 Hummer a dirigentes del SNTE, durante la
reunión en Hermosillo, Sonora.
Por separado, el presidente de la
comisión de Vigilancia de la Auditoria Superior de la Federación de la
Cámara de Diputados, Antonio Ortega (PRD), calificó de “cínico” el
envío de las camionetas de lujo para los líderes seccionales, pues
reflejan un “grave accidente político que moralmente le impediría a
Gordillo volver a dar la cara para hablar sobre la educación”.
Ortega
consideró “grotesco, inmoral y poco ético” que con las cuotas de los
maestros se hagan este tipo de regalos, en momentos en que el país
padece deficiencias profundas en los niveles educativos que están por
debajo de la media mundial.
A la par, Andrés Manuel López
Obrador se refirió al asunto en su gira por Michoacán y dijo que el
presidente Felipe Calderón guarda silencio ante el cinismo y descaro de
Elba Esther Gordillo, “porque debe pagar facturas a quienes
contribuyeron en el fraude electoral”.
Denunció que México vive
una gran inmoralidad, porque mientras en el país hay más pobreza y
existe una crisis económica, “Elba Esther Gordillo compró Hummer con
dinero del presupuesto público, para obsequiárlas a líderes seccionales
y Felipe Calderón no dijo nada”.