veronica.rosas@eluniversal.com.mx
La política no perdona y Sarah Palin lo está experimentando en carne
propia en estos días. La prensa ha arremetido contra ella exponiendo
cuanto “trapo sucio” le ha encontrado a la aspirante republicana a la
vicepresidencia de Estados Unidos. Desde su presunta adscripción en sus
años mozos a un partido independentista en Alaska, su cercanía a un
senador que enfrenta cargos criminales, abuso de poder para despedir a
un funcionario y el embarazo de su hija adolescente
Pero el peor golpe, la gota que ha derramado el vaso, no ha venido
de los medios tradicionales, sino de internet, de la blogósfera, donde
todo es posible, incluso ver a la gobernadora de Alaska en portadas de
conocidas revistas luciendo diminutos bikinis y una escultural figura,
en una actitud provocadora con todo y efecto de melena alborotada y
sonrisa perfecta. Pero no, no se trata de Sarah Palin, sino de fotos
alteradas; aparecen en decenas de páginas y en algunos blogs se habla
de un concurso convocado con el propósito de usar photoshop en imágenes
de la aspirante a la vicepresidencia del partido conservador.
Y de conservadoras las fotos no tienen nada; el ingenio, devastador
si se quiere, pero ingenio al fin, de los usuarios de internet ha hecho
posible ver a Palin en la portada de Vogue o de Maxim, incluso de
Playboy, para escándalo de los sectores más conservadores del partido.
Los simpatizantes de la gobernadora de Alaska han salido en su defensa
y también hay páginas que denuncian la falsificación de las imágenes,
muestran la foto original y advierten a la gente que las fotos con la
sexi Sarah están truqueadas.
Muchos han denunciado este ataque contra Palin como sexista; después
de todo, no se han visto fotos de Joseph Biden, el compañero de fórmula
de Barack Obama, en calzoncillos o desnudo en ninguna imagen en la red.
John McCain, el virtual candidato republicano a la Presidencia,
sorprendió a todos al elegir a una mujer para aspirar a la
vicepresidencia, con la esperanza de ganar el voto femenino y capturar
un sector que estaba con Hillary Clinton. Quería “sacudir” al mundo,
pero seguramente no esperaba que los ataques contra Palin alcanzaran
tales dimensiones.
Los detractores de Sarah en el mundo del photoshop han explotado al
menos tres de sus características: que es mujer, que es conservadora y
que de joven participó en un concurso de belleza y fue miss Wasilla,
por lo que la exhiben en portadas revistas de moda o para caballeros,
en diminutas prendas o de plano sin ellas, y hasta con un rifle (por
aquello que defiende a la Asociación Nacional del Rifle).
Esta campaña presidencial es sin duda inédita y ha estado llena de
sorpresas; Barack Obama, el aspirante demócrata a la Presidencia, ha
tenido que enfrentar alguno que otro ataque de tinte racista (como
cuando el mismo Biden dijo que Obama era “bien articulado, inteligente
y limpio”), o religioso, porque algunos opinan que tiene cercanía con
el islam (The New Yorker incluso le dedicó una portada con imágenes
vestido al estilo musulmán). Por su parte McCain ha tenido que padecer
críticas y burlas por su avanzada edad, con caricaturas que lo muestran
en silla de ruedas.
Ahora es el turno de Sarah Palin. Tiene que padecer una nada
agradable embestida que usa photoshop como instrumento; pero también
hay que decir que si hasta hace menos de una semana era prácticamente
una desconocida, ahora es el nombre más buscado en Yahoo y en Google
aparecen más de 50 mil entradas si se busca “Sarah Palin photoshop”;
unos publican las fotos y otros defienden a esta madre de cinco hijos,
que se ha manifestado en contra del aborto y que está criando un niño
con síndrome de Down. Una conservadora de pura cepa.
Ahora, dependerá del Partido Republicano cómo capitalizar en su
favor la recién adquirida popularidad de Palin. Por lo pronto, la ex
tesorera Rosario Marín manifestó ayer su indignación por los ataques
contra una madre trabajadora, en el marco de una campaña que, photoshop
aparte, los republicanos tachan de sexista.