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Una sonrisa y un tono de voz que no se altera, que se mantiene
tranquilo, acompañan sus palabras: “No, yo no soy un llorón”. Y
sorprende con otra declaración: Elba Esther Gordillo no es dueña del
Panal, “ni siquiera milita aquí”.
Jorge Kahwagi. Está en su oficina, la de la presidencia del Partido
Nueva Alianza. “Y estoy bien aquí, en mi lugar, bien sentado”, dice.
¿Es cierto que llegaste a este partido, y a este cargo, porque le lloraste a la maestra Elba Esther Gordillo?
Eso no es cierto, es totalmente falso. Es muy triste que haya gente
que sin ningún fundamento hable con el estómago. Eso lo dijo el
muchacho Loret. La información se debe hacer con el cerebro, y con
fuentes fidedignas. Agradezco que haya quien siga todo lo que hago, o
lo que no hago, o lo que inventan que hago, pero lo repito: yo no soy
un llorón.
Entonces estás firme, este es tu despacho. ¿No estás preparando tus cosas para marcharte?
A lo mejor las guardo para que no se maltraten mientras me amplían la oficina.
Para ti o para Jorge Castañeda...
A Castañeda le preguntaron en la radio, lo hizo Pepe Cárdenas, que
si es cierto que quiere llegar aquí, a la presidencia de Nueva Alianza.
Le respondió que por esta ocasión prefería no contestar, no tenía nada
que comentar. Y no tiene nada que decir al respecto, porque no hay
nada, el no pertenece al partido, yo fui electo por tres años y
cumpliré mi mandato.
Él es muy amigo de Elba Esther
Eso no importa. La maestra Gordillo es amiga de mucha gente. Lo que
vale es el trabajo. Seguir pensando que los partidos tienen dueño, es
un error. El nuestro fue fundado por los maestros, en plural, pero es
para la sociedad, es de los ciudadanos.
¿Entonces la maestra no es la dueña de Nueva Alianza?
No, ni siquiera milita aquí. Una buena parte de nuestros militantes
son maestros, pero también hay cada vez más gente de la sociedad civil.
Ahora, no reconocer el liderazgo de ella entre los profesores, su
valentía, su preocupación por el país, sería una locura.
Raro en él, pero viste con traje y corbata. Confiesa que está muy
nervioso. Este jueves su papá, su mejor amigo, su ídolo, será operado.
Entrará al quirófano con él. Antes de la entrevista, del otro lado de
la puerta, en otro salón Kahwagi estaba en otra operación de tipo
político, cerró negociaciones, las dejó listas para establecer una
alianza electoral con el PRI para Coahuila. Más adelante, insistiría:
“Si, en esto lo que importa es el trabajo. Y yo he trabajado, somos
la tercera fuerza electoral en unos estados, la segunda en otros.
Acabamos de repartir 25 mil 200 becas a estudiantes con un valor de 800
millones de pesos. Haremos lo mismo en toda la República. Estamos
consolidando el ejército de la educación y nuestra meta inmediata es
que en las elecciones federales de 2009 seamos la tercera fuerza.
¿Por qué rompiste con el Partido Verde?
No estuve de acuerdo con las pillerías de Jorge Emilio González, un
verdadero bribón. Es un partido con doble discurso, que decía
representar algo nuevo y se alió con lo más viejo de la política, con
Roberto Madrazo, dice ser ecologista y se alió con Jorge Hank, que
organiza corridas de toros y martiriza animales.
¿Eres violento?
Sí... lo he sido... pero he tratado de moderar mi carácter cada vez más.
¿Eres enamorado?
Eso sí. Pero no soy un doble cara, no engaño a nadie. Eso me ha dado
satisfacciones, pero también problemas. No soy hipócrita, no soy falso.
Jorge Kahwagi. Y otra vez la sonrisa, y el tono sereno, cuando
apunta: “Desde luego que puede haber gente que ya no quiera que siga
aquí, como habrá quienes ya no quieran a Beatriz en el PRI o a Germán
en el PAN, pero aquí estoy”.
Él y su anuncio: “Sí volveré a boxear, sigo entrenando, a veces a la
una o dos de la mañana. No me he bajado del ring. Haré otras peleas,
pero con los guantes. En la política, los rivales son otros, la
corrupción, la ineficiencia. Y antes de que me lo preguntes, te
respondo que con Castañeda no hay nada que pelear, es un hombre
respetable, no pertenece al partido, nada más”.
Y para despedirse: “No hagan casoa muchachos mentirosos, yo no soy un llorón”.