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Por instrucciones del presidente Felipe Calderón, la estrategia de la PGR en la lucha contra el crimen organizado será replanteada. La primera medida fueron las renuncias del titular de la SIEDO, Noé Ramírez Mandujano, y del jefe de la unidad investigadora de delitos contra la salud, Mario Arzave.
Los ajustes alcanzarán a otros funcionarios de la PGR. El procurador Eduardo Medina Mora presentará una terna al Presidente para sustituirlos, según fuentes gubernamentales.
Entre las causas que motivaron las salidas están la incapacidad para acreditar responsabilidad a personal de Cofepris o Aduanas en el caso Zhenli Ye Gon y la falta de avances para ubicar a los capos que operan en el aeropuerto capitalino.