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Adulterio quizá sea pecado, pero no delito

La Comisión de Justicia de la Cámara aprobó despenalizar el adulterio debido a que es casi imposible cumplir con los requisitos para demostrar ese delito. El dictamen se discute hoy en el pleno
Miércoles 30 de abril de 2008 Andrea Merlos y Ricardo Gómez | El Universal

andrea.merlos@eluniversal.com.mx ricardo.gomez@eluniversal.com.mx

La Cámara de Diputados aprobó en comisiones la despenalización del adulterio en el país, por considerar que es una norma que no aplica desde 2004.

El dictamen, que hoy será sometido a votación en el pleno, generó divergencias. El PAN consideró que la penalización del adulterio es parte de la lucha de las mujeres por salvaguardar sus derechos, y garantizar una vida digna sin violencia.

Sin embargo, el PRI avala la iniciativa con el argumento de que no se ha dado ningún caso de condena por adulterio, pues los mismos requisitos para demostrar ese delito, lo hace casi imposible.

“En algunas legislaciones de estados el adulterio es considerado delito; en otras, se le incluye entre las causales de divorcio”.

“Todavía se discute entre los autores y expertos si el que comete homicidio o lesiona a su cónyuge sorprendido en adulterio flagrante debe quedar excluido de responsabilidad penal, aunque prima el criterio negativo”, señala el dictamen.

La discusión se centra en que las leyes mexicanas requieren la comprobación del adulterio in fraganti y con escándalo, o en la casa conyugal, lo que es difícil de comprobar. “Difícilmente podríamos considerar algún caso en materia federal, en el que pudiese ser aplicable esa norma”, explica.

La iniciativa para despenalizar el adulterio fue impulsada por Jorge Kahwagi, quien la presentó en la pasada legislatura cuando era diputado del Partido Verde Ecologista de México.

El dictamen argumenta que el bien jurídico del adulterio resulta confuso, pues algunos estudiosos consideran que se trata de la “fidelidad que se merecen los cónyuges”.

“Pero si esto fuera así, entonces por qué limitarlo a que se realice con escándalo o en el domicilio conyugal, tal parecería que más bien se quiso proteger el honor del cónyuge engañado, pues si se realiza la conducta en secreto o fuera del domicilio conyugal no se configura el delito.

“El honor resulta ser un bien jurídico que no tiene que ser protegido por el derecho penal tal como se manifestó con la reciente reforma que derogó los delitos de difamación y calumnias en abril de este año. El adulterio es una causal de divorcio señalada por el Código Civil pero que efectivamente debe dejar de ser una conducta delictiva”, apunta el dictamen, que la comisión de Justicia pretende aprobar en esta última sesión del periodo ordinario de sesiones en San Lázaro.



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