nurit.martinez@eluniversal.com.mxElba Esther Gordillo, presidenta del Sindicato Nacional del Trabajadores de la Educación (SNTE), prevé la salida de Rafael Ochoa Guzmán, secretario general del sindicato desde hace cuatro años.
Como parte de la renovación de 70% de los liderazgos del SNTE, cambiarán 75 carteras por un grupo “con experiencia, pero jóvenes, cercanos a la familia, en particular al yerno de la maestra, el actual subsecretario de Educación Básica, Fernando González Sánchez”, confiaron líderes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN).
Noé Rivera, ex asesor de Gordillo, afirma que es una forma de “acercarle el SNTE al yerno y consolidar su posición electoral en 2009”.
Además, Rivera advierte que la salida de Ochoa Guzmán se asocia a su “enemistad” con el yerno de Gordillo.
Sanjuana Cerda y Alfonso Cepeda, responsables de las finanzas y organización política-electoral del SNTE, se perfilan como los sustitutos de Ochoa.
En tanto, la presidencia de Gordillo no sería renovada, permanecerá cuatro años más por la “prórroga” a su gestión aprobada en el Congreso del 7 de julio de 2007, aunque para especialistas y disidentes es una “presidencia vitalicia”.