fernando.martinez@eluniversal.com.mxEl robo de celulares es uno de los delitos de moda en el Distrito Federal. Del total de asaltos a transeúntes, la mitad es para robarles su teléfono, según las estadísticas de la Secretaría de Seguridad Pública local.
El mercado negro de estos aparatos está en auge. Se les encuentra en Plaza Meave, en los mercados de Santa Cruz Meyehualco y San Felipe de Jesús, en Tepito, Tacubaya, La Merced, en plazas comerciales del centro histórico y en un sinnúmero de tianguis por toda la ciudad, según constató EL UNIVERSAL en un recorrido por diversos lugares.
Ahí, se hallan todos los modelos con precios que están entre 20% y 50% más baratos que si se adquirieran de manera legal.
Desde octubre, la policía capitalina aplica un operativo contra el robo y comercio ilegal de teléfonos celulares. Hasta el momento ha logrado confiscar más de 4 mil 560 aparatos y detenido a 180 vendedores.
Como ejemplo de este auge, destaca la detención que hicieron el 3 de noviembre policías preventivos de tres personas que llevaban 130 aparatos telefónicos en Iztapalapa y Santa Fe.
El aliciente de este delito es la facilidad para activarlos gracias al chip intercambiable del número telefónico, así como el desbloqueo de los aparatos sin necesidad de acudir al proveedor.
Pero el problema al que se enfrentan los ciudadanos no sólo es la pérdida del celular, sino el riesgo de ser agredido o incluso asesinado sólo para ser despojado del aparato.
El 24 de octubre fue asesinado Luis Miguel Sánchez, estudiante de la vocacional 13 al resistirse al robo de su celular.
Celulares de lujo
Los más codiciados son los que tienen bluetooth, o que son al mismo tiempo Walk Man con radio FM, reproductores de MP3, memorias portátiles y que toman fotos y video.
Pero los asaltantes no se limitan a los modelos más sofisticados, pues en el mercado negro está inundado de todas las marcas y modelos.
En la ciudad de México, el robo a transeúnte es el delito con mayor incidencia, y su incremento se ha asociado a los celulares como botín.
En su primer informe como secretario de Seguridad Pública, Joel Ortega reconoció que 50% de lo robado a los peatones son teléfonos celulares, por su facilidad de asignar nuevos números, a través de los chips y de comercializarse en el mercado negro.
Las estadísticas de la SSP-DF revelan que las remisiones de delincuentes al Ministerio Público por robo aumentaron 8.9% en 2007, con respecto a 2006 y la modalidad más alta es el asalto al transeúnte.
Este problema es tan extendido que, quienes no han sufrido el robo de su celular, conocen al menos a alguien que lo ha vivido.
Israel Alvarado Martínez, investigador del Instituto Nacional de Ciencias Penales, advierte que más del 80% de los delitos son patrimoniales y más violentos, tanto que han desaparecido los carteristas y ahora asaltan pistola en mano hasta por un celular.
Para María Elena Morera, presidenta de la Organización México Unido Contra la Delincuencia, las cifras se han mantenido igual desde 1997 a la fecha.
“A pesar de programas y cruzadas, algo no estamos haciendo bien, no han mejorado las cosas”.
Contra el robo de celulares
El 30 de octubre, y como responsable de al menos 20 cristalazos en cuatro meses, un joven de 16 años de edad fue capturado en el cruce de Constituyentes y 8 de Septiembre, tras robar el bolso a una automovilista en la colonia Daniel Garza, delegación Miguel Hidalgo.
Según la policía confesó que cuando en los robos obtenía teléfonos celulares de alto valor, los vendía a comerciantes informales de la Plaza Meave, del Eje Central.
En este sentido, la diferencia entre los precios de un teléfono autorizado a uno ilegal fluctúan entre 20% y 50%.