VILLLAHERMOSA, Tab.— El gobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo, y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, se involucraron en una cruda polémica en torno a la ayuda que éste envía a los damnificados, porque se “partidiza” y se entrega sin coordinación con los organismos estatales y federales que la distribuyen.La polémica detonó luego de que cinco tráileres con ayuda del Distrito Federal fueron detenidos por la Policía Federal Preventiva (PFP) en el municipio de Cárdenas, debido a que transitaban custodiados por efectivos fuertemente armados de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina.
En entrevista radiofónica, Granier Melo admitió que “es verdad” que la ayuda que envía el Distrito Federal ha sido selectiva, además de que “ellos no han querido entrar al método que tenemos a través de las autoridades de Protección Civil nacionales y estatales”.
Tras negar haberse comunicado con Ebrard, el gobernador dijo que agradeció el apoyo del DF. “Pero nosotros pedimos que no se partidice... de que el apoyo no se dé únicamente a esas personas porque pertenecen a ese partido político”, añadió en referencia al PRD.
En respuesta, Ebrard declaró también en entrevista radiofónica que los tráileres iban escoltados para que llegaran a su destino “completos, íntegros” y que así han sido enviados desde que el DF inició la ayuda. “Pero a mí me llama la atención de que se habla de falta de coordinación, cuando hemos estado desde el primer día en contacto con las autoridades locales”, añadió.
Agregó que, “de todas maneras, le voy a pedir a la gente que esté allá que se mantenga en contacto con el gobierno estatal, yo no tengo inconveniente”. Además, se comprometió a llamar por teléfono al gobernador. “Total, ya le llamé dos veces, con esta sería la tercera”, aseguró.
Por su parte, el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, se congratuló de que el gobierno del DF haya aceptado la coordinación que realizan las instancias federal y estatal con los apoyos enviados a los tabasqueños. Según el secretario, el altercado entre ambos gobernantes surgió a raíz de que autoridades del DF no permitían que varios tráileres de ayuda se trasladaran a los centros de acopio establecidos por los gobiernos estatal y federal.
“El problema fue que llegaron unos tráileres cargados de mercancía que mandan los habitantes del Distrito Federal y venían con destinatario, entonces se negaban a llegar a los centros de acopio, por lo cual estuvieron esperando”, dijo Ramírez.
Desdice a su jefe
Sin embargo, el secretario de Protección Civil del Distrito Federal, Miguel Moreno Brizuela, rechazó en Villahermosa que el auxilio a los damnificados en Tabasco se realice “con tintes políticos”, y aseguró que se reparte de manera independiente y sin coordinarse con autoridades estatales o federales, porque no los han invitado a trabajar en conjunto.
Dijo que el Distrito Federal envió ya 600 toneladas de víveres, de las cuales una parte se entregó al gobierno de Tabasco y el resto fue distribuido en 11 municipios, siete de ellos gobernados por el PRD y cuatro por el PRI.
El funcionario señaló que el lunes se encontró a Ramírez Acuña y le preguntó por qué a los representantes del gobierno del DF no los invitaban a las reuniones de evaluación; pero éste, asegura, no supo darle una explicación.