El gobernador de Tabasco, Andrés Granier Melo, informó que se calculan en 50 mil millones de pesos las pérdidas económicas por la inundación que afectó 70% del territorio tabasqueño, lo que equivale a siete veces el presupuesto que recibió en 2007.
El monto no incluye los daños en escuelas, carreteras y agricultura, ni el impacto en la industria, ya que los problemas de comunicación y acceso impiden que se cuantifiquen.
En tanto, imperan la escasez y la carestía de básicos. Frijol, arroz, huevo, aceite, azúcar, legumbres y verduras sufrieron alzas casi del doble, respecto de los precios que prevalecían antes de la contingencia, según información recabada en la central de abasto.
La Profeco llamó a la población a evitar compras de pánico y a denunciar abusos, pues detectó, por ejemplo, tiendas que vendían garrafones de 20 litros de agua en 60 pesos.
El gobernador selló el centro de Villahermosa, la mayor zona comercial, para evitar el pillaje, que podría recrudecerse ante el descenso de las aguas.
Conagua informó que han descendido los niveles de casi todos los ríos, pero el Grijalva, La Sierra y Puxcatán siguen arriba de su escala crítica. Dijo que se suspendió el desfogue de la presa Peñitas. Anunció que está garantizado el abasto de agua potable a 80% de la población de Villahermosa.
Por la emergencia estatal, el presidente Felipe Calderón canceló su participación en la Cumbre Iberoamericana que se celebrará en Chile.