MÉRIDA, Yuc.— Aunque datos de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) establecen que Yucatán redujo su nivel de marginalidad y pobreza extrema al pasar del cuarto al noveno lugar en los últimos seis años, expertos, investigadores y legisladores consideraron evidente que éste sigue siendo uno de los estados con mayor desempleo, desnutrición y marginación social del país.Yucatán tiene una población de alrededor de un millón 250 mil habitantes, 48% —600 mil— de ellos en el medio rural, de los cuales 15% tiene que emigrar en busca de empleo.
Para el Servicio Estatal del Empleo, Yucatán está por arriba de la media nacional del desempleo, ya que tiene una tasa de 2.5%, mientras que en el subempleo el procentaje fluctúa entre 3.5 y 4.5%.
De acuerdo a las cifras del sexto informe de gobierno del panista Patricio Patrón Laviada, Yucatán redujo sus índices de pobreza extrema porque —aseguró— “cuando asumimos el poder en 2001 se ocupaba el cuarto sitio en materia de marginación social y ahora está en el noveno lugar; es decir, nos vamos alejando de los niveles de pobreza extrema”.
La realidad es otra: especialista
Para el investigador del Centro de Estudios Sociales Hideyo Noguchi, de la Universidad Autónoma de Yucatán (UAY), Othón Baños Ramírez, las cifras oficiales sobre pobreza extrema son una cosa y la realidad y percepción que se tiene es otra.
“El gobierno panista no ofreció nada diferente al PRI y los problemas de pobreza, desnutrición infantil y desempleo, entre otros, fueron por demás evidentes”, consideró Baños. Sin embargo, agregó que posiblemente se haya registrado una mejoría que es insuficiente ante las demandas de la población más necesitada.
“La simple expulsión de la gente de los municipios rurales que emigró hacia otras ciudades y estados como Quintana Roo y Campeche, pone de manifiesto que uno de los problemas mayores es el desempleo”, reiteró el investigador universitario.
En desnutrición infantil, Yucatán ocupa el cuarto lugar en un cuadro en el que Chiapas y Oaxaca tienen los primeros lugares, según datos de la Sedesol.
Faltó impulso, dice empresario
El presidente de la Coparmex en Yucatán, Sergio Rosado Trujeque, indicó que, aun sin tener cifras a la mano, los empresarios consideran que el gobierno panista que está por concluir avanzó en materia de desarrollo y generación de empleo, aunque reconoció que faltó un mayor impulso al sector agrícola y campesino.
Aún así, dijo que “la pobreza extrema y la marginalidad no pueden combartirse en un sexenio; es parte de una labor constante y sistemática”.
Para el presidente de la Gran Comisión del Congreso estatal, el priísta Jorge Carlos Berlín Montero, “las cifras que proporcionó el gobierno del estado en su último informe fueron triunfalistas”, porque sólo bastaría con recorrer parte de los 106 municipios, para ver cómo la gente tiene problemas de alimentación y padece por el desempleo.
“Si algo se abandonó completamente fue el campo de Yucatán, en donde hay problemas de desempleo, desnutrición, falta de vivienda y atención médica, entre otros”, añadió Berlín Montero.
Sin embargo, el delegado de la Sedesol, Fernando Medina Gamboa, consideró que del cuarto al noveno lugar en materia de pobreza extrema y marginalidad, “es una buena señal de lo realizado en los últimos años.
“Sabemos que todavía hay mucha pobreza en Yucatán, sobre todo en seis municipios de los considerados con mayores niveles de marginalidad, entre ellos Tadhziú y Chiquindzonot al sur y oriente del estado, donde las características son el desempleo y la desnutrición infantil”.