El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, ha caído en una serie de contradicciones políticas que entorpecen el desarrollo de la ciudad de México, y la exponen a una situación de aislamiento en relación con el resto de la nación, indicó la Arquidiócesis de México.
En su editorial del semanario Desde la Fe, que se distribuye este domingo, pidió al Ejecutivo local “mayor prudencia y apertura, dejando de lado la visión parcial y excluyente de un partido político”.
Indicó que la primera de las contradicciones de Ebrard es la “arrogancia y el empecinamiento” para no reconocer la legalidad del presidente Felipe Calderón, y paralelamente entregar la llaves de la ciudad al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien los “comparsas políticos” del jefe de Gobierno han declarado persona non grata.
En el artículo se considera que “el indudable talento de Ebrard debe ser acompañado de una mayor prudencia y apertura, dejando de lado la visión parcial y excluyente de un partido político”.