ELOXOCHITLÁN, Pue.— Este municipio, de los más pobres del estado, cuyo acceso es difícil por lo sinuoso del camino y la densa niebla, ayer fue escenario de una tragedia al registrarse el deslave de un cerro y sepultar un autobús con al menos 50 pasajeros.Las constantes precipitaciones pluviales de esta temporada y la deforestación hacen que ocurran deslizamientos de tierra en las zonas serranas de la entidad.
En septiembre de 2006 un cerro se desgajó en el poblado de Nuevo Necaxa, municipio de Juan Galindo, al norte de la ciudad de Puebla.
Este miércoles, 10 meses después, cerca de las 6:30 horas, un autobús de pasajeros quedó bajo toneladas de rocas y tierra, al desgajarse un cerro ahora en Eloxochitlán, en la Sierra Negra.
Remberto González, funcionario de Eloxochitlán, y encargado del albergue donde están siendo llevados los cuerpos de las víctimas, afirmó que funcionarios locales fueron advertidos desde hace año y medio sobre el peligro de deslaves.
El gobernador Mario Marín, quien coordinó las labores de rescate, dijo que no se puede responsabilizar a nadie, porque los deslizamientos de tierra son comunes en la sierra. “¿Qué acaso nosotros mandamos el agua?”, preguntó.
Los habitantes de este municipio tuvieron que esperar cerca de 10 horas para que el cadáver de la primera de las víctimas fuera rescatado.
Autoridades estiman que las víctimas podrían ser 50. En el autobús viajaban sobre todo maestras rurales.