El proyecto de reforma fiscal presentado ayer por el gobierno federal plantea al Congreso permitir que los estados apliquen un impuesto adicional a las ventas finales de gasolina, diesel, tabaco y cerveza.El secretario de Hacienda, Agustín Carstens, expuso que la propuesta busca dar mayores potestades tributarias a gobiernos locales, pero será necesario modificar el artículo 73 de la Constitución.
Según la iniciativa, las entidades deben sujetarse a las tasas o requisitos que establezca el Congreso. El gravamen sería adicional al Impuesto Especial a Productos y Servicios, que seguiría operando con carácter federal.
La reforma plantea supeditar el gasto al logro de resultados, a través de la verificación periódica de programas que realice un Consejo Nacional de Evaluación de las Políticas Públicas.
Adicionalmente propone que los recursos federales, incluso los asignados a los estados, sean evaluados por instancias técnicas.
En otro aspecto, sugiere abrogar el Impuesto a la Tenencia de Automóviles, pero en el año 2014.
El sector empresarial dijo que a la iniciativa le faltó incluir un impuesto general que amplíe la base de contribuyentes y a la vez elimine regímenes de excepción. "Desgraciadamente no lo contiene la reforma", expresó el presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Armando Paredes.
En Tlaxcala, el presidente Felipe Calderón aseguró que se trata de una reforma que convoca a la solidaridad y advirtió que podría ser la última oportunidad para hacer cambios sustanciales en la materia. (Con información de Fernando Pedrero y Sergio Jiménez)