COPENHAGUE.- En el último punto de su gira por Europa, el presidente Felipe Calderón "deploró" el revés que el Senado de Estados Unidos dio a una reforma migratoria que beneficiaría a miles de mexicanos que radican y trabajan en la Unión Americana.Opinó que es de lamentarse que una iniciativa que había obtenido el consenso bipartidista y de la Casa Blanca no haya prosperado en el proceso de discusión legislativa, que fue suspendido indefinidamente.
Sostuvo que sólo con una reforma integral y de largo aliento se podrá resolver el problema de la migración.
En Washington se anunció que el presidente George W. Bush lanzará la próxima semana una campaña para revitalizar la propuesta migratoria.
En materia ambiental, Calderón se dedicó a impulsar el tema y urgió a los presidentes del G-8 a asumir a plenitud los acuerdos del Protocolo de Kioto, a fin de evitar el calentamiento global. (Con información de José Carreño, corresponsal)