El Instituto Federal Electoral (IFE) detectó que cerca de 70% (siete de cada 10 pesos) de los gastos de campaña de los partidos políticos en las elecciones presidenciales de 2006, fue para comprar tiempos en los medios de comunicación electrónicos .
Fernando Agíss Bitar, secretario técnico de la Comisión de Fiscalización del organismo, indicó que estas erogaciones representan 20% más respecto a los comicios presidenciales del año 2000.
El consejero presidente Luis Carlos Ugalde aseguró que en lo que va del proceso de fiscalización se han detectado "fallas" de todos los partidos en la presentación de sus informes.
También admitió que los acuerdos firmados con 25 empresas de radio y televisión para informar sobre los contratos de promoción a los candidatos, sólo se cumplieron parcialmente pues tuvieron el carácter de voluntarios y no de obligatorios.
"Recurrimos de manera complementaria y voluntaria -porque no están obligadas- a estas empresas para que en un ejercicio de transparencia de los gastos de los partidos en medios electrónicos de comunicación. Cuando termine el ejercicio daremos a conocer también un informe de cómo se cumplieron estos convenios. Yo diría que fueron cumplidos parcialmente", dijo Ugalde.
Luis Carlos Ugalde y Fernando Agíss participaron en un foro organizado por EL UNIVERSAL.
Detallaron que el IFE tiene en su poder más de 30 mil DVD, con 2 millones de horas de grabación, que demuestran que los partidos políticos pagaron 757 mil spots, de los cuales, de acuerdo con notificaciones de la institución a los partidos, 250 mil no fueron reportados inicialmente.
En el debate, Ugalde Ramírez consideró que lo importante no es tanto el asunto de la fiscalización, sino el tema del alto costo de la democracia en México.
Los analistas políticos Lorenzo Córdova y Julio Juárez criticaron que no haya mecanismos legales para sancionar la injerencia de empresas y funcionarios de gobierno en los procesos electorales.
Tanto Córdova como Julio Juárez, experto en anuncios y propaganda, alertaron que el problema de la intervención de terceros no es que se pronuncien a favor o en contra de candidatos, sino que lo hagan en los medios de comunicación.
Ugalde comentó que la fiscalización no debe entenderse como un ejercicio de auditoría punitivo, sino de proteccíón de bienes como la transparencia, la legalidad del financiamiento de los partidos y la equidad.