ACAPULCO, Gro.- El corresponsal de Televisa en este puerto, Amado Ramírez, fue ejecutado anoche cuando salía de una estación de radio en el centro de la ciudad y a una cuadra de la avenida costera Miguel Alemán.El hecho se registró entre las 19:00 y 19:10 horas. El director de la Policía Preventiva, Humberto del Valle Enoc, informó que fueron dos desconocidos los que participaron en el asesinato, pero sólo uno accionó su arma.
Las dos personas aguardaron a que el reportero subiera a su vehículo, para dispararle con una pistola calibre .38.
El periodista recibió disparos en la cabeza y en la espalda. En el lugar quedaron seis casquillos percutidos.
Herido, el corresponsal de Televisa pudo salir de su automóvil y caminar unos metros hasta llegar al hotel "California", ahí pidió auxilio, pero murió antes de que llegara la ambulancia de la Cruz Roja.
La ejecución ocurrió Acapulco está abarrotado de vacacionistas nacionales y registra una ocupación hotelera de 96.6%.
Reporteros y directores de medios escritos de Acapulco y de la región de la Costa Grande escribieron una carta de protesta para condenar el hecho.
El comunicado va dirigido a las procuradurías General de la República y de Justicia de Guerrero, así como al gobierno municipal, por no frenar la violencia que afecta al estado desde 2005, y que ahora llega a los reporteros y corresponsales.
La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó enérgicamente el asesinato y demandó de las autoridades el pronto esclarecimiento del crimen.
"La situación es un tanto confusa, pero parece estar vinculada a anteriores amenazas contra periodistas por parte del narcotráfico", dijo Rafael Molina, presidente de la SIP.
El pasado 6 de febrero, horas después del asesinato de siete personas (un agente del Ministerio Público del fuero común, cuatro policías ministeriales y dos secretarias), un mensaje captado en la red de comunicaciones del sistema C-4 de las fuerzas de seguridad de Acapulco, advertía: "Ahora vamos por otros 21... un periodista y otros 20 más".
Entre jueves y viernes las bandas del crimen organizado ejecutaron a otras 20 personas. Los estados de Sinaloa, Tamaulipas y Guerrero registraron cinco asesinatos cada uno.
En el municipio de Guasave, Sinaloa, los cinco integrantes de una familia, incluidas tres mujeres, fueron asesinadas la noche del jueves a balazos por hombres armados con rifles AK-47.
En Tamaulipas, donde vigilan efectivos federales, se reportó el hallazgo de cinco hombres muertos, en distintas localidades, todos ellos con un tiro en la cabeza, amarrados de los pies y esposados con las manos a la espalda.
(Con información de corresponsales)