WASHINGTON.- México y Estados Unidos comenzarán una nueva relación bilateral, anunció el presidente electo Felipe Calderón, luego de un encuentro con el mandatario estadounidense George W. Bush.En conferencia de prensa, dijo que ante Estados Unidos no pretende ser (Carlos) Salinas ni (Ernesto) Zedillo ni (Vicente) Fox.
Añadió que el tema migratorio no será el eje central de la relación entre ambos países, pero advirtió que insistirá en ello.
Calderón Hinojosa indicó que en los nexos con el vecino país "no implica ceder o claudicar nada".
Ante señalamientos de que sus propuestas no son distintas a las de anteriores mandatarios mexicanos expresó: "No soy, ni pretendo ser Salinas, Zedillo ni Fox, yo sé que tendré que enfrentar como presidente mis propias circunstancias y desafíos que me ha tocado enfrentar (..) y estoy convencido de que estableceremos una relación constructiva".
El presidente estadounidense afirmó, por separado, que México "es una prioridad para esta administración" y dio a conocer que en el diálogo de 45 minutos se tocaron intereses mutuos. "Hablamos de combatir las drogas y, por supuesto, de migración", dijo Bush.
Al recibir en la Oficina Oval a Calderón Hinojosa, reiteró su interés en una reforma integral de migración y en trabajar "de cerca" con el nuevo gobierno mexicano.
Calderón reveló que en la reunión expresó la inconformidad de los mexicanos por la construcción del muro fronterizo, y le dijo que era una medida equivocada y en respuesta, según contó, el presidente estadounidense le dijo que el tema de seguridad es prioritario y la construcción del muro era un primer paso para lograr un acuerdo en el rubro de migración.
Bush indicó que las palabras que le dijo al próximo mandatario mexicano sobre una reforma migratoria "es algo en lo que creo profundamente".
Sobre la nueva correlación de fuerzas que vive Estados Unidos después de las elecciones legislativas del martes, Calderón sugirió a reporteros y editores de The Washington Post que el resultado de las elecciones intermedias permitiría adelantos en materia de migración y otros asuntos bilaterales.
El dominio demócrata en el Congreso podría generar "algo de espacio" para mejorar las relaciones bilaterales. "Espero que estadounidenses y el Congreso tengan la oportunidad de realizar un debate nacional".
(Con información de The Washington Post)