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"Necesario, pacto para el desarrollo educativo en México"

Afirma que se requiere financiamiento estable con el fin de atender los problemas disímbolos del sector. En cobertura, el país se encuentra "a mitad del camino", admite
Miércoles 31 de mayo de 2006 NURIT MARTÍNEZ | El Universal

Para el desarrollo de la educación superior, México requiere de un verdadero pacto entre los poderes públicos -el Ejecutivo y el Legislativo- y la sociedad, los sectores educativo y laboral para el establecimiento de una política de largo alcance, con objetivos definidos, medibles, y estrategias adecuadas para poder alcanzarlos, y que puedan estar sujetas a un seguimiento periódico para informar de los avances y de los problemas que se van encontrando en el camino, asegura el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Juan Ramón de la Fuente.

A unas horas de que los rectores de las universidades públicas y privadas del país, afiliadas a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) se reúnan con los cinco candidatos a la Presidencia de la República, Juan Ramón de la Fuente asegura a EL UNIVERSAL que en el discurso ha "prendido" la propuesta de construir una verdadera política de Estado; el pendiente que queda ahora "es instrumentarlo".

El rector también asegura que se requiere un financiamiento estable, sujeto de preferencia a un indicador macroeconómico como el Producto Interno Bruto (PIB), a fin de atender los problemas "disímbolos" que existen en este sector; pero de forma más "apremiante" el de la cobertura, en donde México "en el mejor de los casos se encuentra a mitad del camino"; así como el de la calidad, el cual es "sumamente heterogéneo", y por lo cual se requiere una evaluación que sea pública, inobjetable, pero también "que no sean con fines de lucro".

Describe que una institución del tamaño de la UNAM también puede atender este tema de la calidad. "Aunque algunos todavía se resisten a aceptarlo, el hecho es que una Universidad como la nuestra, masiva, laica, pública y prácticamente gratuita, es hoy por hoy la mejor universidad de Iberoamérica", enfatiza.

La UNAM brinda educación a 265 mil estudiantes con un total de 30 mil profesores y trabajadores.

"La universidad pública debe seguir siendo un mecanismo de capilaridad social y no un privilegio de los que tienen capacidad económica para pagar sus estudios", afirma.

"En el fondo, creo que todos los problemas del país pueden resumirse en uno: la educación, y los problemas de la educación sólo se resuelven con más educación", explica.

Una alternativa para avanzar y atender "el grave rezago de cobertura que tenemos" es utilizando las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, dijo el rector.

De la Fuente señaló que en el país existen "disparidades regionales" en cuanto a la cobertura en el sistema universitario.

Sólo dos de cada 10 jóvenes entre los 19 y 24 años de edad tienen acceso a la educación superior, es decir, en el orden de 23% de los jóvenes tiene un lugar, mientras que los países más avanzados, los escandinavos, por ejemplo, superan el 80%; Estados Unidos cubre al 67% y países europeos como España, Francia e Italia se ubican alrededor del 50%.

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México señaló que el gobierno no debe eludir su responsabilidad en el financiamiento de la educación, y al plantearlo como una política de Estado sus alcances van más allá de un gobierno en turno.

Ahora bien, las universidades tienen muchas maneras de contribuir en el financiamiento de la educación superior. Pero sostenemos simultáneamente otro principio: "Una universidad pública no debe ni deberá recargarse en el bolsillo de los estudiantes, sobre todo cuando éstos son de escasos recursos. La educación pública es una responsabilidad del Estado y las universidades deben contribuir primero, ofreciendo servicios educativos de alta calidad y, en la medida de sus posibilidades y con base en sus propias estrategias, con mecanismos de financiamiento complementarios".

-La calidad de la educación sigue siendo un pendiente en todo el sistema universitario. ¿Cómo asegurar que todas las instituciones transiten hacia ella y qué mecanismo se debe tener para informar de manera más certera a la sociedad?

-El proceso de evaluación de la educación superior está en marcha, tanto a nivel nacional como internacional. La UNAM está dando la pelea en el concierto internacional, pero la educación superior de un país, su ciencia y su desarrollo tecnológico no pueden gravitar sobre una sola institución. Hay que darle un apoyo mucho más decidido a todas las instituciones públicas de educación superior, que es donde puede florecer el germen de la ciencia y en algunos casos ya se tienen resultados muy alentadores.

-La globalización también ha impuesto retos a la educación superior. ¿Cómo enfrentar la llegada de inversión extranjera a la educación superior y la oferta de títulos vía internet?

-El Estado tiene que asumir un papel más definido al respecto y también algunos organismos internacionales como la UNESCO. A mí no me parece que sea la Organización Mundial del Comercio (OMC) la que defina el futuro de la educación superior en el mundo. Los servicios educativos no deben asumirse como otros servicios que son de carácter eminentemente comercial.

"Está surgiendo un nuevo negocio mundial que ya rebasó los 300 mil millones de dólares y en foros internacionales hemos dejado muy claramente establecida nuestra posición: no al principio del lucro mayor en la educación. Los riesgos son altísimos y los costos lo serán aún más. Las primeras en pagar serían las humanidades y las artes, le seguirían la libertad de cátedra y de investigación, la autonomía que es fundamental para garantizar una educación laica, sin prejuicios ni dogmas; en fin, sería un desastre".



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