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Crimen organizado en robo de señal de cable

Televisión de paga: millonario hurto. Hay bandas que contratan la red en EU y la venden en México. Otras adquieren el servicio doméstico y crean su propio sistema para ofrecerlo a terceros
Domingo 26 de diciembre de 2004 Silvia Otero | El Universal

Si usted se colgó del cable, disfruta de canales de televisión extras pues un "técnico" le cobró 500 pesos por instalación del servicio, o adquirió un aparato por 6 mil pesos sin contrato de por medio con alguna empresa, está cometiendo un delito que puede llevarlo a prisión.

En la colonia San Rafael, 60 familias de un mismo edificio vieron llegar a los agentes federales que irrumpieron en sus casas, y cortaron un kilómetro de cables que les permitían disfrutar del servicio pirata . Sin embargo, esta vez se salvaron del proceso penal, pues llegaron a un acuerdo con la empresa afectada.

Para la comisión de este delito no hay clases sociales: un conjunto residencial de Bosques de las Lomas contaba con un sistema que permitía robar la señal de Sky, para distribuirla a 140 inquilinos.

La gravedad del fenómeno va más allá. Arnoldo Adame Rivera, director jurídico de Cablevisión, reveló que la base de suscriptores de la empresa es de 370 mil contratos, mientras que un promedio de 250 mil personas usan ilegalmente su señal, generando pérdidas por 62 millones de pesos mensuales en promedio.

Mientras que Sky, con 950 mil suscriptores, estima que hay regiones del país, como la frontera norte, donde hasta 475 mil personas estarían utilizando el servicio sin pagar a la empresa, detalló Armando Martínez Benítez, director jurídico de la compañía.

Lo cierto es que el robo de señal incluye una diversidad de delitos, que van desde el robo equiparado a la violación a los derechos de autor, que ameritan la prisión, aunque sólo se considera grave la distribución de los programas sin la licencia del titular de los derechos.

El fenómeno no sólo es colgarse de un cable. Las variantes de la piratería de señal de televisión restringida son diversas: desde la venta de dispositivos como los decodificadores, hasta la existencia de organizaciones criminales dedicadas a violar los sistemas de seguridad de tarjetas electrónicas que permiten descifrar la señal del satélite.

También hay empresas establecidas que comercializan ilegalmente la señal, e incluso compañías extranjeras dan sus servicios de televisión restringida en México, sin la menor regulación.

La facilidad para usar ilegalmente el servicio, la complejidad para detectarlo y lagunas legales, hacen que los miembros de esta industria alerten sobre una crisis, que puede llevar a la quiebra de empresas ante la competencia desleal.

Sin embargo, la autoridad está impedida para perseguir estos delitos de oficio, ya que se requiere la denuncia por parte de las empresas afectadas.

Pero la preocupación de los empresarios contrasta con las cifras: de julio de 2003 a la fecha, sólo se han presentado nueve denuncias ante la Procuraduría General de la República (PGR), confirmó Félix Peralta Juárez, titular de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra los Derechos de Autor y Propiedad Intelectual.

"En esos casos se han detectado sobre todo empresas fantasma , que roban la señal para comercializarla después", detalló. A la fecha cuatro averiguaciones previas en curso revelan la existencia de estas compañías en puntos del país como el estado de México, Quintana Roo, Nuevo León y Jalisco.

En el caso de las familias involucradas, descubiertas pirateando la señal, si bien es cierto que cometen un delito federal, en los casos que se han registrado, los presuntos responsables han llegado a acuerdos con las empresas, dijo.

El blanco de la autoridad ahora son las redes criminales que ofrecen el servicio.



El culpable es el vecino

Los mismos técnicos de Cablevisión llegaron a ofrecer el servicio, por 300 o 500 pesos te conectaban la señal, platica Juan Carlos Escorza, uno de los inquilinos de los 85 departamentos cateados por la PGR hace un año, en el edificio de la calle Velázquez de León 86, en la colonia San Rafael.

Fueron 60 familias las que aceptaron la oferta, se les hizo fácil contar con el servicio sin tener que pagar la mensualidad... "en la azotea en lugar de tendederos había cables de las conexiones pirata ", explica Juan Carlos.

Pero la diversión se terminó. "Llegaron como si hubiera habido narcos. Ellos mismos cortaron los cables, te tocaban la puerta y se metían, voltearon las casas", relata.

¿Usted fue los de que llegaron al acuerdo con la empresa?

No. Fueron los vecinos, no sé decir a quiénes agarraron con las manos en la masa dice Juan Carlos.

Otras residentes como Rosario Rodríguez y María Paulina Navarro Quiroz, de los departamentos 206 y 514, también recordaron el operativo, "de dar miedo", y censuraron el robo de la señal, pues "tampoco participamos en el ilícito".

Del departamento 501, Gabriel Alejandro Medina Méndez indicó que "también me ofrecieron el servicio en 500 pesos, pero a sabiendas de que era un delito preferí no tener los mismos problemas que después enfrentaron los vecinos", la posibilidad de ser procesados por ver televisión con programas pirata .

Ahora tienen claro, que el robo de la señal es un delito federal.



Las modalidades de la ?piratería?

Tener una señal de televisión restringida puede ser tan fácil como colgarse del cable de la casa de al lado o del que está instalado en la calle, lo que hace este tipo de robo el más frecuente; ni siquiera los programas de desconexión periódica que realiza Cablevisión o los candados que se instalan en los postes son suficientes para impedir esta piratería .

Por ello, este servicio de tipo analógico, será sustituido en su totalidad por esa empresa para 2006, para brindar el servicio digital, con decodificadores, reveló Adame Rivera.

Sin embargo, la aplicación de la tecnología no será nunca suficiente mientras existan empleados desleales dispuestos a vender el servicio de manera irregular y clientes capaces de pagar una décima parte del costo de la televisión de paga sin importar que este sea un delito.

Según Adame, la compañía comenzará a aplicar medidas de control más rigurosas con el personal, pues el ejecutivo reconoció que al mes, se reciben uno o dos reportes de personas que aseguran que un empleado fue quien instaló el servicio hasta por 2 mil 500 pesos, de forma ilegal.

Sin embargo, los delincuentes también han encontrado una forma de violar la seguridad de los decodificadores.

En un recorrido por tianguis de la ciudad de México como El Salado y Santa Cruz, en la delegación Iztapalapa o el de San Felipe de Jesús, en Gustavo A. Madero, uno puede encontrar un aparato que permite recibir la señal de Cablevisión o Multivisión por 3 mil pesos, con el riesgo de perder la inversión en días o meses, cuando el dispositivo deja de funcionar y no hay posibilidades de reclamación.

Si el servicio que se prefiere es el de Sky, pueden encontrarse equipos con tarjetas que permiten leer la señal del satélite por 6 mil pesos, con la oferta de que lo instalan en el domicilio del cliente con antena receptora incluida.

También hay quienes se anuncian por periódico para vender los dispositivos. El precio no varía, pero los vendedores toman sus previsiones: cada semana cambian los números de teléfonos celulares para contactarlos, verifican el número desde el cual se llama, piden un pago anticipado a través de tarjeta de crédito, sin garantía para el cliente de que recibirá el producto.



El crimen organizado

La piratería de las señales también se da a través de empresas que contratan el servicio de Sky con uso doméstico, pero crean su propio sistema de cable privado y venden la señal en unidades habitacionales o en hoteles, detalló Martínez Benítez, su director jurídico.

En el número 1477 de Prolongación Bosques de Reforma, en Bosques de las Lomas, esta empresa junto con la PGR, detectó que 140 inquilinos recibían el servicio, "a través de una compañía que se dedicaba a armar sistemas privados de cable para comercializar nuestra señal", detalló el ejecutivo.

Para Fidel López García, gerente general jurídico de Grupo Televisa, detrás del robo de señal vía satélite hay organizaciones criminales perfectamente establecidas, empresas con sistemas de cables concesionados o no, pues hay compañías que al no poder pagar los derechos de la programación, contratan el servicio a Sky para venderlo a terceros, lo que representa un delito grave, por violar los derechos de autor, además del robo de fluido electromagnético.

En cuanto a la violación de las tarjetas que permiten decodificar la señal del satélite, el ejecutivo alertó incluso sobre la existencia de redes dedicadas a reclutar especialistas, que trabajan en laboratorios sofisticados, para poder descifrar los códigos de las tarjetas que se introducen a los decodificadores que permiten recibir la programación en la televisión.

A este escenario se suma la existencia de bandas organizadas que contratan el servicio de televisión restringida en Estados Unidos y lo venden en México, lo que permite a los clientes recibir programación extranjera, sobre todo en estados como Nuevo León, Baja California, Chihuahua y Coahuila.

El grado de organización de estas "compañías" es alto, pues en el último operativo realizado el 29 de julio pasado en Monterrey, donde se desmanteló una empresa, una semana después apareció en internet un anunció en el que un sujeto que se dijo vocero de UHMéxico, avisó a sus clientes sobre el cierre de sucursales.

En el mensaje se indicaba que debido a que "la plaza está caliente" la venta del servicio ya no sería por teléfono, sólo mediante internet para evitar ser detectados con facilidad por las autoridades.



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