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Tragedia en caso Braulio

Murió el niño el mismo día del secuestro, dicen inculpados; cómplice, un enfermero empleado por la familia
Tragedia en caso Braulio

La Procuraduría mexiquense presentó a Juan José Alvarado como uno de los presuntos secuestradores y asesinos del niño Braulio Suárez Peredo . (Foto: RAÚL ESTRELLA/El Universal )

Jueves 18 de noviembre de 1999 Rebeca Jiménez, Juan Manuel Barrera, Ricardo H. Andonaegui y Mario Torres/Corresponsales y Reporteros | El Universal

TLALNEPANTLA, Méx.? El enfermero Miguel Salazar Martínez y su amigo Juan José Alvarado son los presuntos responsables del secuestro y homicidio del bebé de 8 meses Braulio Suárez Peredo Martínez.

El procurador del estado de México, Jorge Reyes Santana, afirmó que la investigación reveló la implicación de ambos sujetos en la muerte del pequeño, quien fue raptado el 9 de noviembre de su domicilio en el fraccionamiento Elektra.

Al conocer la noticia de voz del procurador, los padres del bebé, Adriana Martínez Díaz y Enrique Suárez Peredo, sufrieron una fuerte crisis nerviosa antes de la cual con una ira contenida la madre del bebé pidió ver a los asesinos de su hijo para después romper en llanto.

Horas después, reunidos en su casa con amigos y familiares, aseguraron que ellos no creen que el bebé sea Braulio y que seguirán buscando hasta encontrar a su hijo.

El enfermero y su amigo, afirmó el procurador, planearon el secuestro de Braulio y aprovechando el momento en que la abuela salió al mercado aquel martes, Miguel Salazar abrió la puerta de la cochera a su cómplice, con lo que se explica que ninguna de las chapas de esta casa estuviera forzada.

Juan José Alvarado reconoció ante las autoridades judiciales que quien golpeó al bebé fue Miguel Salazar en el interior del mismo domicilio para evitar que llorara, tras lo cual lo introdujeron en el interior de una maleta y él salió del lugar con rumbo al Distrito Federal.

En tanto, Miguel Salazar permaneció en el lugar de la familia Suárez Peredo para aparentar que él también fue sometido por los delincuentes que allanaron el lugar.

Alvarado indicó que se refugió en el hotel Congreso de la ciudad de México, ubicado en la calle de Allende, en el Centro Histórico, en donde al abrir la maleta se percató de que el pequeño Braulio ya estaba muerto, por lo que decidió llevarlo a un lote baldío en la zona de Iztacalco, en donde primero lo aventó y después se dirigió a comprar gasolina que más tarde roció en el lugar para borrar cualquier huella.

El procurador mexiquense afirmó que todo señala que el pequeño Braulio Suárez Peredo Martínez falleció el mismo día del secuestro por traumatismo craneoencefálico e indicó que esta investigación continúa abierta tanto en el Distrito Federal como en el estado de México, a fin de confirmar con las pruebas de ADN que se trata del mismo bebé.

En breve declaración a la prensa, Miguel Salazar dijo aceptar su responsabilidad, sin embargo al ser cuestionado sobre la forma en que murió el pequeño Braulio, tanto él como Juan José Alvarado negaron haberle dado muerte.

No obstante, Alvarado reconoce haber trasladado al bebé en la maleta utilizando transporte público, primero peseras y después tomó el Metro hasta llegar al hotel Congreso, cerca de la Asamblea Legislativa.

La PJ informó que los detenidos serán procesados en el Penal de Barrientos por delitos de robo de infante, secuestro y homicidio.



?No es Braulio?

Patricia Moreno, del centro ?Recuperemos a Braulio?, y amiga de la familia desde hace 25 años, aseguró que toda la familia permanece reunida en casa de Adriana y Enrique.

Ahí ambos padres dijeron que no aceptan que ese bebé sea Braulio. ?No podemos aceptar que eso haya pasado y que la policía haya permitido que sucediera?.

Vamos a seguir buscando a Braulio, agregaron, hasta que nos comprueben lo contrario y para ello necesitamos pruebas fehacientes y no declaraciones. Dijeron que esperarán resultados de la prueba del ADN del Semefo.



La abuela ya sospechaba del enfermero

Como se recordará, derivado de las declaraciones ministeriales de la señora Lilia Díaz Mercado, abuelita del niño Braulio, la Procuraduría General del Estado de México se dedicó a investigar a Miguel Salazar Martínez, encargado de cuidar a su esposo Antonio Martínez, quien se encuentra enfermo.

Los padres de Braulio ?Enrique y Elena? contrataron los servicios de Miguel Salazar el pasado 11 de agosto a una agencia de colocación de enfermeras. Sin embargo, decidieron cancelar el contrato el 18 de septiembre de este año.

En un edificio de departamentos, de la colonia Portales, se halla la agencia que tiene 22 años de antigüedad. Su encargada, quien pidió el anonimato, explicó que Miguel Salazar comenzó a trabajar con ella en enero del presente año y siempre fue una persona responsable.

?Era el tercer servicio que prestaba; el primero lo hizo durante ocho meses y se encargaba de cuidar a una persona que posteriormente murió. Después hizo una velada y a partir del 11 de agosto fue contratado por la familia Suárez Peredo Martínez.?

Explicó que Miguel Salazar siempre cumplió con el pago de 20 por ciento que recibía de su salario, ?esa es la política que tenemos en este lugar, se les cobra ese porcentaje, no hay contratos y todo es bajo el principio de la confianza; lamentablemente en este asunto, Miguel y los padres del bebé nos engañaron porque creíamos que ya no prestaba sus servicios ahí?, explicó la encargada.

En la averiguación previa TLA/9901/99-11, la señora Lilia Díaz dijo: ?Antes de que se sucedieran los hechos ?el robo del infante?, el cuidador de su esposo ?Miguel Salazar? recibió una llamada telefónica... cosa que es rara, ya que dicho sujeto nunca recibía llamadas...?.

En las declaraciones ministeriales de Miguel Salazar y Lilia Díaz, de las cuales tiene copia EL UNIVERSAL, existen algunas discrepancias.



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