Sin atención, jóvenes recurren al suicidio: expertos

Cuatro de cada 10 suicidios en México los cometen jóvenes entre los 15 y 29 años; violencia familiar, abuso sexual, problemas amorosos y depresión, son algunos factores que los especialistas identifican como detonantes de la conducta suicida
ARCHIVO. EL UNIVERSAL
29/11/2017
15:44
Redacción
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Violencia familiar, crisis económicas, problemas amorosos o depresión, son algunos factores que llevan a los jóvenes a tomar la decisión de quitarse la vida. El sector más vulnerable son los que tienen entre 15 y 29 años. “Esta población es la más desprotegida. No acuden con un especialista y muchas de las conductas autodestructivas que tienen no se tratan”, explica el doctor Alejandro Águila, fundador del Instituto Hispanoamericano de Suicidología.

De 2012 a 2015 se tiene el registro de 24 mil 220 mexicanos que se suicidaron en todo el país. Dos de cada cinco en este rango de edad. Entre los métodos más utilizados están el ahorcamiento, el uso de armas de fuego y el envenenamiento, de acuerdo con datos de la Encuesta de Mortalidad de INEGI.

En la Ciudad de México, se reportaron mil 687 casos en el mismo periodo, pero esto no ha hecho que se vea como un problema de salud pública que necesita tratarse con urgencia. “Las autoridades saben que es algo que afecta en forma creciente a la población, pero lo cierto es que el sector salud no tiene un programa nacional que muestre la dimensión del problema” explica Guilherme Borges, especialista del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM).

Tan solo en el 2015, 374 capitalinos terminaron con su vida, de acuerdo a los últimos datos de Inegi. El 84% se ahorcaron. El resto, por lo general, usaron un arma de fuego.

Respecto a los lugares más comunes, la vivienda es el espacio en donde se cometieron el 75% de los suicidios, sin embargo, la escuela y oficina secundan la lista. Tan es así que en lo que va de 2017 se documentaron cuatro suicidios en las instalaciones de Ciudad Universitaria. El más reciente ocurrió la madrugada del 29 de noviembre en la Facultad de Arquitectura. Autoridades explicaron que un joven de 22 años se aventó del segundo piso de uno de los edificios del lugar.

Aunque ocho de cada 10 suicidios son de hombres, las mujeres son quienes lo intentan más. La diferencia radica en que “ellos utilizan métodos más letales como armas de fuego, se avientan de precipicios e incluso recurren al ahorcamiento. La mujer, por lo general, usa la ingesta de medicamentos o venenos y esto las hace rescatables”, dice el doctor  Alejandro Águila.

Y es que, aunque el suicidio es multifactorial, es decir, no existe una razón única que lo detone, los adolescentes son más vulnerables por la cantidad de cambios que experimentan. “Durante esa etapa se toman más decisiones, se define la personalidad y sexualidad del individuo, así como las formas en que se relaciona con su entorno”, explica María Fernanda Olvera, directora general del Instituto de la Juventud (Injuve) de la CDMX.

Respecto a las acciones que se han tomado en la CDMX está la instauración de clínicas especializadas en salud emocional para lidiar con el estigma de acudir al psicólogo y expresar las emociones. En la ciudad existen cuatro clínicas especializadas en salud emocional. “Curamos desde un corazón roto hasta intentos de suicidio”, asegura la directiva del Injuve. 

Durante su primer año de operación, el instituto recibió en sus clínicas especializadas 21 mil 368 personas. “Cuando llegan a la clínica les preguntamos por primera vez a muchos jóvenes ¿cómo te sientes?, ¿cómo te ayudamos?, porque hay jóvenes que a lo largo de esta etapa no tienen con quién hablar” explica Olvera.

Alrededor de mil 203 personas han acudido a la clínica por ideación e intento suicida, y aunque se hacen esfuerzos para atender a la mayoría de los jóvenes capitalinos, la realidad es que la atención especializada no es suficiente, el cupo es una limitante, hace dos meses la lista de espera para atención psicológica gratuita ascendía aproximadamente a 200 personas.

“Estamos muy lejos en relación con muchos países para tener una cultura de prevención del suicidio. Tener uno no es garantía de nada, pero por lo menos nos da una perspectiva de hacia dónde debemos actuar los diferentes sectores involucrados en el tema” dice el médico especialista del INPRFM.

dhc

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