Desde
1949, China y el gobierno tibetano en el exilio, bajo la dirección del Dalai
Lama, mantienen un conflicto por la independencia y autonomía del territorio
del Tíbet. Durante casi tres siglos
(1642-1959) los Dalai Lama ostentaron el poder temporal en el Tíbet, sin
embargo, China sostiene que este ha sido siempre parte de su territorio.
El
Tíbet es una extensión territorial de 2.5 millones de kilómetros cuadrados que
se localiza en el corazón del Asia Central en la meseta más extensa y alta del
mundo, en la actual República
Popular China.
En
el Siglo XIII Gengis Khan conquista China y el Tíbet. A finales del siglo
XIV el Tíbet vuelve a recuperar su independencia bajo el control de dinastías
autóctonas, para llegar tiempo después al gobierno de las dinastías de los
Dalai Lamas.
En
1949 China invade el Tíbet. Un año después, Tenzin Gyatso, actual Dalai Lama y
líder espiritual de Tíbet, es llamado a asumir su responsabilidad política como
jefe de Estado tibetano y reemplaza a Thupten Gyatso, XIII Dalai Lama.
En
1959, tras la represión del levantamiento nacional tibetano en Lhasa por parte
de las tropas chinas, el Dalai Lama huye del Tíbet poco después del fallido
levantamiento, y encabeza un gobierno
en el exilio en la ciudad himalaya de Dharmsala, India, unos 425 kilómetros al
norte de Nueva Delhi. Desde ese año dirige lo que han llamado el "gobierno
tibetano en el exilio". El Dalai Lama plantea al mundo que no desea la
independencia del Tíbet sino la autonomía del pueblo
En
1989, el Dalai Lama, máximo líder religioso del budismo y figura muy popular
entre los tibetanos recibe el premio Nobel de la Paz.
En
días recientes se han registrado las peores protestas contra el régimen chino
en el Tíbet desde hace casi dos décadas. A partir del 10 de marzo de 2008,
estos disturbios, promovidos
por monjes budistas han reportado algunos muertos, varios heridos y decenas de
negocios incendiados. Lhasa, la capital de la Región Autónoma de Tíbet,
es cerrada a los turistas
y cercada por las fuerzas de seguridad, tras las manifestaciones que según el
gobierno tibetano en el exilio han dejado 100 muertos, muchos más que las diez
víctimas señaladas por
las autoridades de Pekín.
De
acuerdo con el Centro Tibetano para los Derechos Humanos, con sede en
Dharamsala, India, los disturbios se desataron cuando la policía intentó
impedir una protesta pacífica de los monjes
en el Templo Ramoche. Según otras versiones, soldados implementaron un
toque de queda, aunque el máximo funcionario del gobierno del Tíbet, Qiangba
Pingcuo, niega que Lhasa
esté bajo ley marcial. Las protestas se iniciaron desde el pasado 10, al
cumplirse el aniversario del fallido levantamiento tibetano contra el régimen
chino, en 1959.
Desde
el exilio en Daharamsala, India, el Dalai Lama instó a chinos y monjes
tibetanos a frenar la escalada de violencia. El líder espiritual tibetano dijo
estar "profundamente preocupado" por
la evolución de los acontecimientos en su patria. Las pacíficas protestas de
estos días expresan "el enraizado resentimiento del pueblo tibetano" bajo
gobierno chino, advirtió.
"Esperar
la unidad y la estabilidad bajo un dominio así no es realista", añadió. Los
monjes se manifiestan contra la intromisión china en sus asuntos religiosos y
en favor de la independencia
del Tíbet, donde por primera vez en 20 años ondea la bandera tibetana.
El
presidente de EU, George W. Bush, instó al gobierno chino a dialogar con el
Dalai Lama, señaló en Washington el portavoz de la Casa Blanca, Tony Fratto,
quien subrayó que el gobierno
de EU espera que Pekín respete la cultura de los tibetanos y la diversidad de
los distintos grupos étnicos en la sociedad china. En Nueva York, la policía
detuvo a al menos a seis
manifestantes que intentaron entrar a la sede de Naciones Unidas (ONU) para
protestar contra la represión del gobierno chino en el Tíbet y por "el
silencio" de la comunidad internacional.
También hubo protestas frente a la embajada china en Londres y en Nueva Delhi,
India.
La
ONU se mostró preocupada por el incremento de las tensiones en la región e
instó a "todos los involucrados a que actúen con cuidado para evitar la
confrontación". Los últimos incidentes graves en el Tíbet ocurrieron en 1989 y
fueron reprimidos con violencia.
Con
informacón de EL UNIVERSAL y www.dalailamaenmexico.org