Isabelle Huppert recibe premio en República Checa
EFE
El Universal
Karlovy Vary
Domingo 05 de julio de 2009

La actriz fue reconocida con el Globo de Cristal en el Festival Karlovy Vary

La actriz francesa Isabelle Huppert, que hoy recibió hoy en el Festival Internacional de Karlovy Vary (República Checa) el Globo de Cristal por su contribución a la cinematografía mundial, glosó hoy su pasión por el cine, al que consideró su tabla de salvación.

"Ser actor es mi existencia", confesó la actriz francesa hoy durante una rueda de prensa horas antes de que le fuera entregado el galardón.

"Ser actor es especial, pues se trata de aprovechar los defectos de uno y vivir de eso. No consiste en aprender una técnica interpretativa", explicó.

El festival de Karlovy Vary decidió premiar a Huppert por ser una de las actrices "más dotadas" del cine europeo, poseedora de más de 30 galardones por sus interpretaciones, entre ellos un César, un BAFTA británico, el Oso de Berlín, dos premios a la mejor actriz en Cannes y otros dos en Venecia.

Huppert, que presidió este año el jurado principal del Festival de Cannes, actúa además en el último trabajo del realizador Benoit Jacquot, Villa Amalia, una de los catorce largometrajes que aspiran al máximo galardón del certamen checo, que celebra su edición 44.

Esta obra ha optado por una envoltura de drama realista para una trama de escapismo interior, lo que ha encorsetado demasiado el talento de la protagonista, según los críticos.

La película narra la huida de una exitosa intérprete de piano, de envidiable posición social, hasta romper todos los vínculos con el mundo, incluido marido, dirección, teléfono, profesión, e incluso peinado.

A lo único que permanece fiel es a sus ejercicios de natación y lo único que devuelve la tranquilidad a este ser indomable es Villa Amalia, una casita deshabitada en una zona perdida de una isla del Mediterráneo, una metáfora de la belleza y la eternidad.

"A diferencia de la heroína del siglo XIX, que entregaba su libertad porque no tiene confianza en ella misma, la heroína del siglo XX o XXI la encuentra", dijo Huppert sobre esta película.

La actriz señaló que "otras películas que he hecho me inspiraron a hacer cosas peores, pero son sólo ideas, y ahí deben quedar. Quizás no sea la más indicada para dar lecciones sobre cómo cambiar de vida".

Desde el punto de vista fílmico, son muchos los interrogantes y cabos sueltos de esta oda a la soledad, que quizás le habría venido mejor un formato onírico y menos realista.

La interprete de películas como Merci pour le chocolat, que volverá al teatro en el otoño en París y Nueva York, ha reconocido que la escena teatral no le aporta más que el cine pero "el cine no permite hoy tantas cosas", ha dicho también.

"Es muy difícil hoy rodar algo que sea nuevo, innovador y que se imponga. En el teatro es todavía posible la utopía, la aventura y obtener una reacción inmediata del público", añadió.

Esta actriz existencial, porque "ser actriz es mi existencia", estrenará en el otoño dos nuevos trabajos White Material y Copa Cabana, y en 2010 intervendrá en la ópera La Bastilla.

"Espero que en la otra vida pueda volver a tocar el piano", ha dicho asimismo la actriz, que dice no disponer de tiempo para tocar en privado ese instrumento, y que sólo lo puede hacer en sus películas, como La pianista y Villa Amalia.


cvtp



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