Muestran en Basilea obras sobre esplendor de Venecia
Notimex
El Universal
Basilea, Suiza
Jueves 01 de enero de 2009

Las 130 pinturas, grabados, acuarelas y dibujos van desde el “vedute” del veneciano Canaletto, realizada a inicios del siglo XVIII, hasta las pinturas de Venecia realizadas por Monet, exhibidas por primera vez en 1911

Escasez de superlativos no es algo que caracterice a las descripciones de la asombrosa belleza de Venecia, con su abundancia sin paralelos de palacios a lo largo de un laberinto de canales cruzados por centenares de puentes.

Para Petrarca, el humanista más grande de la Edad Media, Venecia fue ''otro mundo'' cuando él llegó allí hace 700 años. Como principal eje comercial este-oeste, era entonces la ciudad más próspera en Europa.

Lord Byron, el poeta inglés, era un devoto entusiasta del esplendor de la que fue llamada ''La Serenissima''. Para James McNeill Whistler, el pintor estadounidense, la ciudad era ''intoxicante'', como le escribió a un amigo. Y el pintor impresionista Claude Monet se sintió extasiado por la vista.

Innumerables pintores y escritores han estado fascinados con Venecia a lo largo de los siglos. Y las obras de algunos de los más célebres son exhibidas por primera vez juntas en una ambiciosa muestra en el museo de la Fundación Beyeler, en Basilea.

Las 130 pinturas, grabados, acuarelas y dibujos van desde el ''vedute'' del veneciano Canaletto, realizada a inicios del siglo XVIII, hasta las pinturas de Venecia realizadas por Monet, exhibidas por primera vez en 1911.

Los visitantes pudieran sentirse particularmente embelesados por las obras del paisajista inglés Joseph Mallord William Turner, y de los estadounidenses Whistler y John Singer Sargent. Los tres ocupan un gran espacio en la exposición, que se extiende hasta el 25 de enero.

Entre las instituciones e individuos que han prestado obras están museos y coleccionistas privados de Europa, Estados Unidos y Japón. Al tope de la lista está la galería Tate, de Londres, que posee una gran colección de la obra de Turner.

Turner parece inspirado por la descripción poética de la ciudad por Byron en la serie ''Childe Harold'' y también por la forma en que Canaletto pintó el paisaje veneciano. Para entonces, Venecia estaba gozando de una primera ''ola de popularidad como destino para viajeros prósperos de Inglaterra y Europa central'', dice en el catálogo de la muestra el curador Martin Schwander.

La primera visita de Turner en 1919 duró menos de una semana, suficiente para llenar un par de cuadernos de bocetos, un material que en buena medida se convirtió años más tarde en pinturas. En exposición están aquí 21 excelentes acuarelas y ocho pinturas. En una, fechada en 1833, Turner evoca a Canaletto incluyendo su figura en el margen. Su brillante juego con luz y color le mostró como un precursor del arte moderno. Su reto a las convenciones pictóricas del momento hizo que los críticos le llamasen ''loco''.

El primer viaje de Whistler a Venecia le salvó de un desastre financiero que pudiera haber arruinado una carera que ya era brillante. Whistler había ganado una demanda por difamación contra un importante crítico inglés, pero recibió solamente una moneda simbólica, mientras que los enormes costos legales le llevaron a la bancarrota en 1879. El rescate provino de la Sociedad de Bellas Artes de Londres, que le pagó un adelanto de 150 libras esterlinas por 12 grabados de Venecia a ser completados en ocho semanas.

Whistler se tomó 14 meses para regresar, pero cuando lo hizo tenía 100 dibujos al pastel y 50 grabados. Había conseguido calmar a los ánimos de los comerciantes de arte que temían por su dinero, escribiéndoles que había aprendido a conocer ''una Venecia dentro de Venecia que los otros no parecen haber percibido''.

La exposición muestra 34 impresionantes ejemplos de la obra de Whistler, con imágenes de palacios, la laguna y algunas escenas de la vida diaria cotidiana en la ciudad.

''Pese a las frustraciones de pérdida y pobreza, Whistler creó algunas de sus mejores obras en Venecia, formando la fundación de la segunda etapa de su carrera'', dice el catálogo.

John Singer Sargent, que más adelante ganó fama por sus centenares de retratos de celebridades británicas y estadounidenses, visitó Venecia inicialmente en 1880, cuando tenía 24 años. Un colorido lienzo que muestra un hombro con bombín escribiendo o dibujando en una góndola fue realizado por él ese año. Además realizó el primero de muchos estudios de interiores venecianos.

Sargent, un norteamericano nacido en Florencia, se estableció en Londres, pero siguió visitando Venecia casi todos los años, produciendo una obra que el catálogo dice es ''un testamento del encanto imperecedero y alucinante de Venecia''.

Monet, que desde hacía tiempo había optado por recluirse para trabajar en su casa en el Valle del Sena, aceptó a regañadientes una invitación para viajar a Venecia en el otoño de 1908. Al llegar allí, de sintió anonadado. ''Demasiado bella para ser pintada'', fue su reacción inicial, de acuerdo con su esposa. Pero entonces realizó 37 cuadros durante una estadía de dos meses. Quince de ellos integran el corazón de la muestra en Basilea.

mzr



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