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| Alistan carnavales en Costa Rica para despedir el año |
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EFE
El Universal San José, Costa Rica Sábado 27 de diciembre de 2008 |
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Comienzan este fin de semana las celebraciones para decirle adiós al 2008; después de la Navidad inician los ansiados festejos populares de fin de año, en los que abunda la música, la comida y el licor
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Los costarricenses comenzaron este fin de semana a despedir el año 2008 con desfiles a caballo y carnavales "a la tica", dejando de lado la crisis económica que afecta al país. La última semana del año es la de mayor intensidad festiva, aunque desde el primer sábado de diciembre se comienza a celebrar, con el Festival de la Luz, un desfile nocturno de carrozas alegóricas que desde hace años se ha convertido en la atracción de los niños por sus montajes de fantasía multicolor en medio de las ventosas noches. Luego llegan los días de tamales, el platillo típico por excelencia de la Navidad costarricense, a base de maíz molido relleno de especias y carne de cerdo envuelto en hojas de plátano para ser hervido. Después de Navidad inician los ansiados festejos populares de fin de año, en los que abunda la música, la comida y el licor. Cada 26 de diciembre San José, la capital costarricense, se olvida de los autos y el tráfico automotor para ceder sus calles al paso de cientos de caballos en el tradicional tope (desfile de caballos). Vestidos con pantalones de mezclilla, botas y sombrero vaqueros, miles de personas abarrotan las calles josefinas para admirar el desfile equino al ritmo de la cumbia y la música ranchera. Hoy se realiza un colorido carnaval, con comparsas, autos y bandas que entretienen a niños y adultos con su ritmo tropical. Mientras tanto, en la localidad de Zapote se instala un campo ferial, cuya atracción principal, además de los juegos mecánicos, los bares y las comidas, son las corridas de toros "a la tica". Por las tardes se realizan corridas de toros tradicionales, pero por la noche llega la verdadera fiesta con el juego de pólvora y las "corridas a la tica", llenas de "toreros improvisados" que hacen el deleite de todos en el redondel de Zapote. Las corridas "a la tica" se diferencian de las tradicionales, porque en lugar de un solitario torero profesional, entran al ruedo decenas de personas que no van armadas con capota o banderillas, sino con capotas más informales, globos y toda suerte de objetos para "jugar" con el toro, que nunca es sacrificado. Esta autóctona fiesta, en la que también se suelen hacer montas de toro, son la marca por excelencia del fin de cada año en Costa Rica, aunque la Noche Vieja es un momento que se pasa mayormente en familia, con fiestas, bailes, comidas y fuegos artificiales en cada casa.
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