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La ministra británica del Interior, Jacqui Smith, se mostró hoy "decepcionada" por el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en contra de que el Reino Unido guarde la ficha genética de sospechosos de delitos que han sido absueltos.
La sentencia del Tribunal se emitió en relación con un caso planteado por dos ciudadanos británicos contra su país, el único del Consejo de Europa que conserva las huellas digitales y el ADN de cualquier persona sospechosa de haber cometido un delito.
El Tribunal, con sede en Estrasburgo (Francia), consideró "particularmente preocupante el riesgo de estigmatización" de las personas no culpables, que "tienen derecho a beneficiarse de la presunción de inocencia", pero en la práctica "son tratados igual que los condenados".
Sin embargo, la ministra británica del Interior se declaró "decepcionada" por la decisión, ya que, en su opinión, "el ADN y las huellas digitales son cruciales para luchar contra el crimen" y llevar a los culpables ante la Justicia.
Además, Smith remarcó que la actual ley británica de conservación de información de delincuentes seguirá vigente mientras su departamento estudia el fallo del Tribunal.
Según esa ley, las muestras de ADN de cualquier ciudadano detenido por un delito cometido en Inglaterra, Gales e Irlanda del Norte (Escocia tiene su propia normativa) se guardan en una base de datos incluso si los afectados son absueltos.
La base de datos contiene actualmente los perfiles de 4,4 millones de personas, lo que equivale aproximadamente al 5 por ciento de la población británica.
Desde el grupo defensor de las libertades civiles Liberty, su directora, Shami Chakrabarti, se congratuló por el dictamen judicial y acusó al Gobierno de "fracasar vergonzosamente" en su cometido de proteger a los ciudadanos inocentes.
Uno de los dos litigantes británicos ante la Corte judicial de Estrasburgo es Michael Marper, de 45 años, quien fue detenido en marzo de 2001 por supuesto acoso a su pareja, si bien su caso se suspendió y, además, tampoco tenía antecedentes penales.
El segundo litigante, un joven de 19 años identificado como "S", también fue arrestado en enero de 2001 por una tentativa de robo, pero fue absuelto cinco meses después.
Ambos hombres, con residencia en Sheffield (norte de Inglaterra), habían solicitado que se eliminaran sus huellas dactilares y sus muestras de ADN, pero la policía del norteño condado de South Yorkshire se negó a destruir los datos.
jigh
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