|
El tan recordado partido entre Honduras y México, que favoreció al Tricolor en mayo de 1993, cuando derrotó 1-4 a los catrachos en el estadio Nacional Tiburcio Carías Andino, en Tegucigalpa, ha sido enterrado por la Federación Nacional Autónoma de Futbol de Honduras, en procura de que ese pasaje de violencia no se repita nunca más entre países hermanos.
"Para mí es un mal recuerdo", valoró Alfredo Hawitt, secretario general de la Fenafuth, quien dejó ver que gran parte de aquellos bochornosos acontecimientos fueron responsabilidad de la federación de aquel entonces, pero al mismo tiempo evitó juzgar a los dirigentes de la época, "porque sería un error que hoy busque la paz y la justicia y al mismo tiempo esté criticando el pasado".
Entonces, "sólo le digo que eso ya no ocurre en nuestro país y que la policía está preparada, porque también hay mentes equivocadas que nadie puede predecir ni detener; existe el bien y el mal, y para la gente que piensa cosas negativas, la policía está preparada".
Recordó que hace 15 años, el hoy ex técnico de la Selección Mexicana, Hugo Sánchez, se peleó con la dirigencia hondureña, al pronunciar que "jugábamos con pelota cuadrada y nos ganaron el partido por algún resentimiento que había de 1982", cuando el Tri quedó marginado del Mundial de España.
En 1993, México goleó a los hondureños en duelo eliminatorio celebrado en Tegucigalpa, y al término del mismo el enfado de los seguidores derivó en incidentes violentos que arrojaron muertos, heridos, así como gases lacrimógenos y la permanencia de jugadores de ambos bandos por más de dos horas en el centro del campo del Carías Andino, resguardados por fuerzas del orden.
Hoy, todo eso debe servir como ejemplo para que no se repita.
En ese mismo año, previo al partido, seguidores hondureños llevaron "serenata" a la delegación mexicana, en el hotel donde se concentró.
Pero Hawitt garantizó que esos pasajes ya no forman parte de los seguidores de hoy. Y si algunos pretenden generar algún tipo de incidente, las autoridades estarán atentas y custodiarán en todo momento el hotel de concentración de México.
Hawitt reconoció que él asistió a ese partido celebrado en Tegucigalpa, mas procuró no compartir sus recuerdos.
"En ese momento yo todavía era jugador de futbol, militaba en el Olimpia y hacía mis pininos para retirarme y entrar a la parte administrativa del futbol", compartió. "Ese día estaba ahí, en el estadio, pero ese es pasado, ya no existe...", insistió.
--¿Y por qué se dieron los hechos?
--Porque al jugador que estaba provocando la dirigencia de aquel tiempo (Hugo Sánchez) hizo los goles, el famoso ex técnico de ustedes. Es igual que lo que está haciendo un periodista de ustedes en México --criticó el directivo y aludió al comentarista de televisión David Faitelson, quien aparentemente hizo comentarios que resultaron hirientes para los catrachos.
"México, para mí, está calificado y no tiene que buscar confrontaciones donde no las hay", resaltó, empeñado en el respeto hacia los oponentes, pero también en hacer todo lo posible, deportivamente hablando, "para ganarle a México, porque es nuestro deber como país sede".
Además de secretario general de la Fenafuth, Hawitt preside la comisión de árbitros de Honduras y de la UNCAF (Unión Centroamericana de Futbol). "El arbitraje me hace ver que el fair play significa saber ganar con lealtad y limpieza; las críticas hay que asimilarlas con tranquilidad y no ser conflictivos. Al final, el futbol da revanchas", remató esperanzado.
Por eso, este miércoles no habrá incidentes, como los de hace 15 años. La afición hondureña cambió "180 grados, soy estudioso del cambio, nada permanece estable; no vivo pensando qué ocurrió en 1982 ni en 1993, el pasado ya no existe... el futuro es incierto".
jpe
|