No es un secreto que actualmente vivimos tiempo difíciles y los efectos de la crisis económica se están extendiendo hasta el lugar de trabajo.
Se han empezado a registrar miles de despidos y seguramente éstos continuarán hacia finales de año. Sin embargo, no es momento para estresarse y preocuparse. Si sigues estos sencillos consejos, es posible que logres conservar tu empleo.
QUÉ HACER: Hazte presente. Llega temprano y vete tarde. Haz que tu presencia se note en toda la oficina- especialmente con la gente de mayor nivel- y que sea por buenas razones. Si eres un elemento fijo en el departamento, será más difícil dejarte ir.
QUÉ NO HACER: ser demasiado evidente. Hay una diferencia entre saludar o presentarse en un espacio común e ir a acorralar a cada empleado que uno ve en la oficina. Esa diferencia es la línea entre ser educado y ser un pesado, una línea que también se encuentra justamente donde empieza el espacio personal de un compañero de trabajo. No cruces esa línea.
QUÉ HACER: mejora tu currículum. Este sería un buen momento para asistir a seminarios o tomar cursos profesionales que puedan aumentar la calidad de tu currículum. Trata de asumir nuevas responsabilidades en tu actual puesto para así poder añadir contenido a la descripción del empleo.
QUÉ NO HACER: usar un diccionario. A menos que estés tratando de conservar tu empleo como "Director adjunto de adjetivos", unas cuantas palabras extravagantes no van a mejorar ese currículum. Deja los sinónimos para recursos humanos, o podrías verte demasiado "engreído".
QUÉ HACER: mantén una actitud positiva. Realmente no te hará bien estresarte ante los despidos inminentes y, de hecho, podría ser contraproducente. Mantener una actitud positiva no sólo es benéfico para ti sino para los que te rodean, pues una actitud negativa puede también afectar a tus compañeros de trabajo.
QUÉ NO HACER: exagerar. Existe el estar "feliz" y el estar "demasiado feliz". Tus compañeros no deben poder sentir tu felicidad a través de los cubículos.
QUÉ HACER: contempla un cambio profesional. Si de entrada ya no estabas contento, ahora podría ser el mejor momento para considerar trabajar en otro lugar y es mejor estar preparado para irse en un momento de despidos que buscar un empleo similar de manera inmediata. Acércate más a esos empleos con los que siempre has soñado.
QUÉ NO HACER: buscar esos empleos cuando se supone que estás trabajando... y hacerlo en la computadora de la compañía o durante una reunión.
QUÉ HACER: habla de ti. No temas hablar de tus logros, no sea que éstos no sean reconocidos. Sin embargo, recuerda que las acciones-ir más allá de lo que son tus obligaciones- hablan más que el enaltecimiento de uno mismo.
QUÉ NO HACER: no seas "el trabajador". Si sientes que cada logro, desde limpiar tu escritorio hasta tirar el papel que ya no se usa, debe ser anunciado a todas y cada una de las personas no presentes en el evento, podrías convertirte en "el trabajador". A nadie le gusta ocupar ese lugar.
Vivir tiempos difíciles no necesariamente significa la muerte. Si te mantienes presente, preparado y con una actitud positiva, puedes estar seguro de que superarás esta ola de despidos. (Traducción: Gabriela Cornejo)
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