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| Anula EU apelación de México en caso de pena de muerte |
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AP
El Universal HOLLIDAYSBURG, Pensilvania Martes 14 de octubre de 2008 |
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Considera la Corte Suprema de Pensilvania que no puede apelar un caso de pena de muerte en favor de un ciudadano mexicano condenado por matar a tres hombres en un club social
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México no puede apelar un caso de pena de muerte en favor de un ciudadano mexicano condenado por matar a tres hombres en un club social, determinó la Corte Suprema de Pensilvania. La corte de mayor rango del estado invalidó el jueves una moción presentada por México, al fallar que no tenía derecho a intervenir en favor de Miguel Padilla, de 27 años. Padilla fue condenado por asesinar a tres hombres cerca de Altoona en agosto del 2005 luego que se impidió que su amigo entrara a un club social. La corte no permitió que continuaran sus otras apelaciones. El gobierno mexicano buscó que se permitiera a Padilla retirar su decisión de no responder a un cargo de uso de arma ilegal relacionado con las muertes a balazos. Padilla no tenía permiso de portar un arma. El caso de portación ilegal de arma ha sido el foco de las apelaciones de México y de los abogados de Padilla, porque fue citado por los fiscales como una de las circunstancias agravantes que justifican la pena de muerte en su caso. Michael O'Connor, un abogado de Phoenix contratado por el gobierno mexicano, rechazó hacer comentarios el martes al respecto porque no había visto todavía una copia de la determinación del tribunal ni había tenido tiempo de discutirla con su cliente. Los miembros del jurado deliberaron durante únicamente dos horas antes de condenar a Padilla de tres acusaciones de homicidio premeditado en las balaceras ocurridas el 28 de agosto del 2005 en el Club de la Asociación de Veteranos Unidos en Altoona. Los fiscales señalaron que el amigo de Padilla comenzó a discutir con empleados del club luego de que se le negara la entrada. Padilla, quien ha estado en el país como indocumentado desde que era un niño, fue a su vehículo, tomó un arma, regresó y disparó. Un portero, Fredrick Rickabaugh padre, de 59 años; el propietario del club Alfred Mignogna, de 61; y el cliente Stephen M. Heiss, de 28, murieron. fml |
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