Nerviosos y resignados, estadounidenses aguardan resultado de rescate
Notimex
El Universal
Nueva York, Estados Unidos
Lunes 06 de octubre de 2008

Sin saber muy bien qué va a pasar en los próximos meses, los ciudadanos estadounidenses esperan que el plan del gobierno para rescatar al sistema financiero funcione, aunque lo hagan con resignación

Nerviosos, sin saber muy bien qué va a pasar en los próximos meses, los ciudadanos estadounidenses esperan que el plan del gobierno para rescatar al sistema financiero funcione, aunque lo hagan con resignación.

"No he leído mucho todavía en detalle sobre ello; aún no tengo claro cómo nos van a devolver el dinero que vamos a prestar para ayudar a los grandes bancos ¿Me lo van a quitar de mi sueldo todos los meses?", dijo Joseph M.

"Creo que tiene que haber una solución pero no a costa de los contribuyentes", añadió.

Joseph M. salió a trabajar como todos los días desde hace nueve años enfundado en su uniforme de DHL para hacer la ruta que atraviesa el otro corazón financiero de Manhattan, el Midtown.

En apenas unas cuadras se concentran las oficinas centrales de JP Morgan Chase, Citigroup, la antigua Lehman Brothers (ahora Barclays) o Morgan Stanley.

Joseph tampoco sabe muy bien por cuánto tiempo seguirá llevando paquetes a estos imponentes rascacielos.

"Estoy muy preocupado por la crisis, mi compañía también está en apuros porque si quiebran las empresas para las que trabajamos menos nos contratan para hacer envíos y al final al que despiden es a mí", señaló.

"Yo ya estoy perdiendo dinero, mis ahorros para mi jubilación valen cada vez menos", añadió.

En la esquina de la calle 46 con Park Avenue, por donde pasa todos los días Joseph con su camión, tiene un puesto de comida callejera Maribel Macedo, inmigrante mexicana que ha conseguido tener su propio negocio.

"Pero no sé cuánto me va a durar", dice intranquila. "El 80% de mis clientes trabajan en estos rascacielos, ahí enfrente está Wachovia y he leído que están en problemas y van a despedir a muchos trabajadores. ¿A quién voy a atender entonces?", dijo.

Maribel sabe poco del plan de rescate recientemente aprobado: "Yo no sé muy bien de qué se trata, supongo que serán ellos, los políticos, los que entiendan todo este lío".

Uno de sus clientes habituales, Jack Simpson, vestido con un impecable traje hecho a la medida, directivo de una de las compañías protagonistas de esta crisis de la que prefiere no dar el nombre, lo tiene más claro.

Aunque se muestra preocupado -"todo el mundo en esta Avenida lo está"-, confía en que los 700 mil millones de dólares que destinará el gobierno a salvar a las compañías en crisis ayude a superar este profundo bache. "Creo que el "bailout" (como se conoce a este plan) es la solución más razonable".

Treinta calles al sur, en el popular barrio del Lower East Side, de clase trabajadora y donde la gran mayoría de sus residentes son inmigrantes, no ponen buena cara cuando se les pregunta por este paquete de rescate bancario.

"No estoy de acuerdo porque ese dinero va salir de nuestros ahorros o va a poner en riesgo nuestras pensiones", señaló Patrick Saulino, preocupado por lo que pasará en los próximos meses.

Igual de intranquila está Gloria Foley, de origen colombiano. "La gente está nerviosa, la vida se está poniendo más cara y más con todo lo que está pasando".

Tampoco comparte el "bailout" diseñado por la Casa Blanca. "Mejor que nos ayuden a nosotros y no a los grandes bancos, ellos son los que van a salir ganando al final", sostuvo.

Todos ellos ponen rostro a las encuestas difundidas estos días sobre cómo ven los ciudadanos todo lo que está pasando.

Así, ocho de cada 10 se muestran preocupados o muy preocupados por la crisis, mientras que 55 por ciento no está de acuerdo en que el gobierno deba salir en auxilio de las compañías financieras.

"¿Me va a ayudar la Casa Blanca a mí cuando me despidan?", pregunta Joseph arqueando las cejas.

 

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