Buscan proteger las áreas naturales de la tala clandestina
Edith Martínez
El Universal
Ciudad de México
Martes 23 de septiembre de 2008

Las procuradurías ambientales sumarán esfuerzos con personal humano y equipo para combatir el deterioro del medio ambiente en el Distrito Federal

La procuradora ambiental del Distrito Federal, Diana Ponce, anunció que comenzarán recorridos por las Áreas Naturales Protegidas que se ubican en territorio capitalino para detectar las zonas afectadas por la tala clandestina.

Estas actividades se realizarán en conjunto con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y comenzarán en los parques nacionales del Desierto de los Leones, Cumbres del Ajusco y El Tepeyac.

Estas acciones serán posibles por la firma de un convenio entre ambos organismos en el que se comprometen a vigilar y promover el cumplimiento de la legislación ambiental federal en la ciudad de México.

Con este documento las procuradurías ambientales sumarán esfuerzos con personal humano y equipo para combatir el deterioro del medio ambiente en el Distrito Federal.

Diana Ponce apuntó que detectaron tala clandestina y transporte ilegal de madera la cual llega a centros de almacenamiento y comercialización, principalmente por el Ajusco y las dos carreteras provenientes de Cuernavaca.

La procuradora comentó que de acuerdo con estudios que han realizado identificaron un déficit de madererías al tener registradas 500 de ellas y en inspecciones solo se encontraron 236 lo que significa que hay madera de la cual se desconoce su destino final.

El convenio signado, dijo, marca un precedente, ya que no sólo está basado en el derecho constitucional a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo y bienestar de la población, sino también en otros documentos de carácter federal, que señalan que la administración eficiente y racional de los recursos naturales para preservar la sustentabilidad ambiental es resultado de la corresponsabilidad, la coparticipación de los diferentes órdenes de gobierno y la sociedad civil.

Este instrumento jurídico faculta a ambas Procuradurías para promocionar y ejecutar programas de vigilancia comunitaria participativa entre las poblaciones rurales y urbanas del Distrito Federal que fomenten el desarrollo sustentable de las Áreas Naturales Protegidas de competencia federal y llevar a cabo acciones tendientes a proteger y conservar la vida silvestre, los suelos y el agua.

Con la firma de este convenio también se logran establecer los mecanismos para la recepción y canalización de las denuncias ciudadanas que reciben las dos Procuradurías, al igual que el intercambio de información y cooperación técnica en materia de estudios, dictámenes y peritajes ambientales, la capacitación constante de su personal y la realización de programas de trabajo conjunto.

fml

 

 



© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL