![]() |
| Afecta contaminación a personas en edad productiva |
|
Edith Martínez
El Universal México Lunes 22 de septiembre de 2008 |
|
Las enfermedades que comúnmente se asocian con la exposición a sustancias contaminantes, como el ozono y las partículas finas, son el asma, las complicaciones respiratorias y afecciones cardiacas
|
|
Los problemas de salud causados por la contaminación afectan también a las personas en edad productiva, aunque los niños y los adultos mayores continúan como los grupos más vulnerables. Las enfermedades que comúnmente se asocian con la exposición a sustancias contaminantes como el ozono y las partículas finas son el asma, las complicaciones respiratorias, afecciones cardiacas e incluso, en estudios recientes, se encontró que pueden provocar daños en el sistema nervioso. Dan Greenbaum, presidente del Instituto de Efectos en la Salud de Estados Unidos, señaló que existen otras consecuencias causadas por las emisiones del transporte que aunque no están sólidamente documentadas comienzan a inquietar a la comunidad médica. Tal es el caso de investigaciones en las que se demuestra que la exposición a contaminantes de las mujeres embarazadas puede provocar alteraciones físicas y frenar el desarrollo de las capacidades del niño. Por ello, resaltó la importancia de mejorar la calidad de los combustibles empleados en el transporte público y los vehículos particulares, pues de no ser así las medidas de protección para las personas serán insuficientes. El especialista refirió que en distintas partes del mundo por los altos índices de contaminación las personas comenzaron a utilizar mascarillas, sin embargo, "una tela no va a bloquear a las partículas finas", las cuales son más agresivas que las sustancias que pueden verse como el ollín que son filtrados antes de entrar al cuerpo por la naríz o la boca. En entrevista, Dan Greenbaum explicó que con la introducción de gasolinas más limpias se pueden prevenir las siete mil muertes anuales de capitalinos por causas asociadas a la contaminación. Con él, coincidió Ana Rosa Moreno, investigadora de la facultad de Medicina de la UNAM, quien subrayó que los beneficios de contar con mejores combustibles se traducen en la reducción de un 15% de las muertes y enfermedades por la exposición a sustancias dañinas; "al mejorar los combustibles se mejora la salud". Durante su participación en el foro internacional sobre Combustibles Limpios para el Transporte, la especialista explicó que las partículas finas que se desprenden de la combustión de los automotores inciden en la inflamación del corazón, la reducción del flujo sanguíneo y el endurecimiento de las arterias. La solución, dijo, es fortalecer la coordinación entre el monitoreo atmosférico y los servicios de salud para que cuando los índices contaminantes se disparen "puedan avisarse que hay mayor riesgo de que las personas lleguen al hospital". Algunas de las recomendaciones para que la población se proteja de los efectos de los contaminantes son: evitar las actividades al aire libre entre las 11:00 y las 19:00 horas, permanecer en casa o lugares cerrados cuando la contaminación sea muy alta. Así como mantenerse informado sobre la calidad del aire; acudir al médico si se presentan síntomas respiratorios o cardiacos y en caso de haber sufrido algún ataque cardiaco retrasar por tres semanas el regreso a manejar. nga /fml
|
|
© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL |