Las marcas mundiales y olímpicas que se volvieron polvo
Nayely Gutiérrez Acevedo
El Universal
México
Domingo 24 de agosto de 2008

Estos JO fueron sin duda llenos de magia, fuerza y poder, donde nuevos ídolos pulverizaron la historia y la hicieron ahora suya al derrumbar marcas de aquellos que en algún momento fueron su inspiración

Nunca olvidaremos la justa de Beijing 2008, un manojo de sorpresas, de admiración, de calidad deportiva, de inspiración y coraje de cada uno de los deportistas.

Cómo olvidar a Usain Bolt con sus impactantes zancadas, cómo no recordar a Michael Phelps por su tenacidad y garra para lograr sus objetivos, cómo ignorar a Yelena Isinbayeva, cómo no querer ser como Stephanie Rice o Katie Hoff.

Estos Juegos Olímpicos fueron sin duda llenos de magia, fuerza y poder, donde nuevos ídolos pulverizaron la historia y la hicieron ahora suya al derrumbar marcas de aquellos que en algún momento fueron la inspiración de los que ahora imponen una nueva etapa.

En la edición 29 de la justa veraniega se lograron 123 nuevos récords olímpicos y 45 nuevas marcas mundiales.

"El Poseidón", Michael Phelps, todo un fenómeno estadounidense, hizo polvo marcas impuestas en nado de los 400 metros, en relevos 4x100 estilo libre, mariposa 200 metros, estilo libre 200 metros, relevos estilo libre 4x200, mariposa 100 metros y 4x100 estilos, y se colgó ocho preseas doradas superando la marca de Mark Spitz quien se apoderó de siete oros en Munich 1972.

Otro norteamericano dominó las aguas en Beijing, Aaron Peirsol logró marca olímpica y marca mundial en los 100 metros espalda en la individual y por equipos en los 4x100 de relevos.

"Lo importante no serán los récords, sino las medallas", declaró el australiano Eamon Sullivan, al ocurrirle una desgracia en China, pues los más veloces no siempre ganan los oros.

Se retiró de estos Olímpicos como el plusmarquista de los 50 y 100 metros libre, pero sin ninguno de los dos oros. Es más, sólo con dos platas, en el hectómetro y en 4x100 estilos, porque en los 50 libre fracasó estrepitosamente al terminar sexto.

Logró la hazaña de triturar los 21.64 que el crono había perpetuado por ocho años, y sólo él consiguió dejarla en 21.28 segundos; sin embargo las plusmarcas no lo son todo, también hay finales. En ella, desastre total: sexta posición.

En una auténtica "sirena" se convirtió la australiana Stephanie Rice, al desmoronar dos marcas mundiales y un récord olímpico en los 400 metros individual, alcanzó récord olímpico y mundial en los 200 personal; además de marca olímpica y mundial en relevos 4x200 de estilo libre.

La nadadora de 20 años, le quitó su plusmarca a Katie Hoff de los 400, al convertirse en la primera mujer en bajar de los 4 minutos 30 segundos, con estas hazañas podría también desbancar a la leyenda Laure Manadou, y ser el nuevo referente mundial en la natación femenil.

Katie Hoff, originaria también de Baltimore como su compañero "El Poseidón" Phelps , también hizo de las suyas en el Cubo de Agua, al imponerse en los 400 metros estilo libre.

Mientras que Federica Pellegrini, de Italia, no se quiso quedar atrás, por lo que dominó la piscina en los 400 metros estilo libre, récord olímpico y mundial en los 200 metros estilo libre de manera individual.

"El relámpago", jamaiquino de 21 años, Usain Bolt, se convirtió ya en una leyenda al desmoronar su propia marca de 9.72, para inmortalizar un 9.69 y hacerlo prácticamente inalcanzable.

Por si fuera poco, agrandó su reinado de velocista al vencer en los 200 metros, con nuevo récord del mundo (19.30); en esta distancia destronó a toda una leyenda: Michael Jonson, y para cerrar con broche de oro, su tercer metal dorado y tercer récord olímpico fue en el 4x100 (37.10).

El estadounidense, Lashawn Merritt sacó la casta y ahora puede presumir dos preseas doradas, pero sobre lograr un récord olímpico de la mano de David Neville, Angelo Taylor y Jeremy Warimer en la carrera de relevos 4x400 metros.

Al etíope Kenenisa Bekele nadie pudo alcanzarlo en la prueba de los 5 mil metros en la que su superioridad fue insultante y su velocidad en el último 400, casi inhumana, hasta firmar un nuevo récord del mundo (12:57.82); además de que en los 10 mil también es el propietario; herencia que le dejó Haile Gebrselassie.

La rusa más deseada por todos los hombres, Yelena Isinbayeva, fulminó su propia marca y plasmó en Beijing un 5.05, una de las 14 mejores de todos los tiempos, por lo que se corona como la "reina de las alturas", dejando una tarea difícil para sus rivales, quienes anhelan ser inmortales como la ojiverde, quien compite únicamente con ella misma.

Los más altos más rápidos, más fuertes, se encuentran sólo en los Olímpicos, donde más que ser toda una frase se convierte en un legado y un reto con la que cada nueva generación, nuevas camadas tienen como un gran desafío para superar a aquellas leyendas que algún día admiraron, para así comenzar una nueva y perpetuar ahora su nombre en la historia deportiva.


Otros datos que también rompieron récord en China:

*40 mil millones de dólares fue el costo de la inversión total.

*51 las preseas doradas que lograron los Chinos en 2008, superaron las 32 de Atenas 2004.

*100 el total de dianas que se adjudicó el país organizador, superando así las 63 de Atenas 2004.

nga



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