'Mamá, ¿quién inventó las palabras?': Rascón Banda
Redacción (con información de Notimex)
El Universal
Ciudad de México
Jueves 31 de julio de 2008

Emocionado, apoyado en un tanque de oxígeno y notoriamente contento por estar convertido en el académico que soñó ser cuando era niño hace 50 años, hace un mes, el 26 de junio, el dramaturgo tomó posesión como Miembro de Número de la Academia Mexicana de la Lengua, y pronunció un emotivo discurso

Con la salud vulnerada y el ánimo más sano que nunca, el maestro, escritor, dramaturgo, abogado y defensor de los derechos de autor, Víctor Hugo Rascón Banda, pronunció hace un mes, el 26 de junio, un emotivo discurso al tomar posesión como Miembro de Número de la Academia Mexicana de la Lengua.

A iniciativa propia, Rascón Banda, quien falleció la madrugada de este jueves debido a una leucemia que padecía desde hace 15 años, en esa ocasión se trasladó la sede de la Academia al Teatro Julio Castillo. ¿Por qué? "Porque yo soy dramaturgo, porque el arte escénico ha sido parte fundamental de mi vida y porque en este escenario estrené varias de mis obras", explicó el autor de numerosas piezas teatrales que tuvieron enorme éxito.

El ingreso de Víctor Hugo Rascón Banda estuvo marcado por un elocuente discurso, titulado "Teatro, sociedad y democracia" mismo que leyó en sesión pública solemne en que la Academia mexicana de la lengua lo admitió para ocupar, de por vida, la silla 28, que dejó vacante José Rogelio Alvarez.

La génesis del evento de la noche del jueves 26 de junio se remonta al 11 de octubre del 2007 cuando Rascón Banda fue electo para ser el primero en ocupar la silla de un académico en retiro voluntario, Alvarez, quien un año antes había solicitado su separación, de acuerdo con los estatutos de la Academia.

De esa forma, con ese reconocimiento, se honró ahora los incuestionables méritos y el trabajo del maestro Víctor Hugo Rascón Banda, quien es considerado uno de los principales representantes del movimiento teatral "Nueva Dramaturgia Mexicana", iniciado en el país a finales de los años 70.

Propuesto por Alí Chumacero, Carlos Montemayor y Diego Valadés, para ser el tercer poseedor de la silla 28 de la Academia, cuyo primer titular fue Miguel Alemán (1953-1983) y luego José Rogelio Alvarez por 18 años, quien la dejó vacante el 18 de abril de 2006 cuando solicitó la condición de retiro.

El también autor de los guiones de "Morir en el golfo" y "Días difíciles", dio lectura a su discurso de ingreso, titulado "Teatro, sociedad y democracia", el cual fue respondido por el escritor y enciclopedista Carlos Montemayor, quien también dio la bienvenida a Rascón Banda como nuevo miembro del selecto grupo.

Emocionado, apoyado en un tanque de oxígeno y notoriamente contento por estar convertido en el académico que soñó ser cuando era niño hace 50 años, cuando en un pueblo minero fantasma de la Barranca del Cobre, en el corazón de la Sierra Tarahumara, tuvo el tino de trazar ante su madre una pregunta que definiría su vocación: Mamá, ¿quién inventó las palabras?

Ahí, un mes y cuatro días antes de que lo alcanzara la muerte, Rascón Banda recorrió su vida, perfiles y vocaciones.

Una parte de su discurso fue pronunciado por la actriz y senadora María Rojo, presidenta de la Comisión de Cultura de esa cámara, y amiga personal de Rascón Banda. Ella dio lectura a algunas páginas de la disertación ante un Julio Castillo lleno y una Academia en pleno sobre el escenario de ese foro teatral.

Habló de la historia del teatro y su indisoluble vínculo con la sociedad; lamentó que un boleto para asistir a una función teatral cueste cinco salarios mínimos y cinco veces más que una entrada al cine. Pero más que eso, la censura que ha sufrido, desde siempre, quien se dedica a hacer buen teatro.

Recordó a Vicente Leñero, "al maestro Leñero", como el autor de piezas escénicas más censurado en la historia del teatro nacional y, sin embargo, uno de los autores emblemáticos del teatro inteligente de todos los tiempos en esta nación. Al final, recibió una ovación de pie que duró más de dos minutos.

Luego se le impuso la insignia y se le entregó un diploma.

Montemayor exclamó que la Academia es su nueva casa "por su literatura, por su dramaturgia y su arte teatral. Porque llega a la silla 28 con la llama del teatro, misma que ha estado encendida durante los últimos 20 siglos en el mundo".

Al término de la ceremonia, una representación del Gobierno del Estado de Chihuahua le otorgó el título de "Chihuahuense Distinguido", por acuerdo general del Congreso de esa entidad norteña, la cual vio nacer a Víctor Hugo Rascón Banda.

Finalmente, académicos y funcionarios se retiraron a toda prisa. Rascón Banda egresó como maestro de la Escuela Normal de Chihuahua y como maestro de Lengua y Literatura Españolas de la Escuela Normal Superior "José Medrano" de Chihuahua. Obtuvo licenciatura, maestría y doctorado en Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Más adelante, perteneció a los talleres de dramaturgia de Hugo Argüelles y de Vicente Leñero, y estudió dirección escénica con el académico fallecido Héctor Azar. El hoy académico ha sido miembro del Consejo Consultivo del Instituto Mexicano de Cinematografía, además de otras importantes instancias.

Entre ellas, de la Comisión de Artes y Letras del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), del Consejo Directivo de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem), y director general adjunto de administración de Banca Cremi, cargo que ocupó durante alrededor de 26 años.

Además de haberse desempeñado como coordinador de administración de Banca Cremi, Banco Unión, Banco de Oriente y Banco Obrero, fue profesor del sistema escolar de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en primarias rurales y urbanas y en secundarias del norte del país y de la Ciudad de México.

Ha sido pieza clave en las estructuras de la UNAM, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de México y de la Delegación Mexicana del Comité Bilateral México-Estados Unidos para el Fomento de la Industria Cinematográfica.

Es presidente de la Sogem y de la Federación de Sociedades Autorales (Fedra); es miembro del Comité Coordinador de la Academia Mexicana de Arte Teatral, del Patronato de la Muestra de Cine Mexicano de Guadalajara, y del Sistema Nacional de Creadores del Conaculta desde 1997. Es autor de "Voces en el umbral", "Valquiria tarahumara", "Los ilegales", "La maestra Teresa", "Tina Modotti", "Armas blancas", "El baile de los montañeses", "Máscara contra cabellera", "La fiera del Ajusco", "Manos arriba", "Cierren las puertas.!", "Playa azul", y "Luces de Thermidor".

También de "Contrabando", "El criminal de Tacuba", "La casa del español", "Fugitivos", "Sabor de engaño", "Homicidio calificado", "Veracruz, Veracruz", "Los ejecutivos", "Por los caminos del sur", "Tabasco negro", "La banca", "La navaja", "La Malinche", "La mujer que cayó del cielo" y "Días de feria".

Escribió los guiones de las películas "Días difíciles", "Morir en el golfo", "Jóvenes delincuentes", "Alucinada", "Tiempos de odio" (sobre la muerte del padre Miguel Agustín Pro), "El secreto de la Diana cazadora", "Yanga", "Contrabando", "El caso Santos" y "Rosa de California", así como de la telenovela "Días de feria".

Ha recibido distinciones y preseas como el "Juan Ruiz de Alarcón", "Rodolfo Usigli", "Ramón López Velarde", "Juan Rulfo de Primera Novela", el del décimo Festival Internacional Cervantino, el de Mejor Obra de Teatro en Costa Rica y la medalla "Xavier Villaurrutia". Además, varios premios llevan su nombre.



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