Conceden libertad a militar homosexual acusado de deserción en Brasil
EFE
El Universal
Río de Janeiro
Miércoles 30 de julio de 2008

El sargento Laci Marinho de Araújo fue detenido el pasado 4 de julio en un proceso por deserción y después de haber admitido, en declaraciones a una revista, que mantenía una relación sentimental con un compañero

El Tribunal Superior Federal de Brasil concedió hoy la libertad provisional a un sargento que fue acusado de deserción poco después de que asumiera públicamente su homosexualidad y revelara que vivía una relación marital con otro suboficial del Ejército, informó la agencia estatal Radiobrás.

El sargento Laci Marinho de Araújo fue detenido el pasado 4 de julio en un proceso por deserción y después de haber admitido, en declaraciones a una revista, que mantenía una relación sentimental con uno de sus compañeros desde hacía varios años.

El Ejército, que no ha querido pronunciarse sobre la opción sexual de los dos sargentos, alega que el proceso por deserción fue iniciado antes de que el suboficial asumiera públicamente su homosexualidad.

La decisión del tribunal es una respuesta al recurso que los defensores del suboficial presentaron después de que el Superior Tribunal Militar le negara la libertad provisional mientras espera una sentencia para su caso de deserción.

El también militar y pareja del acusado, Fernando Alcántara Figueirido, denunció después de la detención de Araújo que éste ha sido torturado física y psicológicamente por agentes de la Policía Militar.

Figueirido aseguró además que los agentes intentaron estrangular al detenido utilizando una bolsa de plástico.

En el momento de la detención, según afirmó Figueirido, el estado de salud de Araújo no era bueno y por ese motivo estaba hospitalizado y había dejado de presentarse en el cuartel.

Sin embargo, antes de ser trasladado a la cárcel, un equipo de médicos del Ejército le realizó varias pruebas y dejó constancia de que su estado de salud era apto para trabajar.

Contrario a este diagnóstico, un informe del Consejo de Defensa de los Derechos de la Persona Humana indicó que Araújo sufre psicosis, esclerosis múltiple y disfunción vertiginosa laberíntica.

El compañero de la víctima aseguró que, aunque debía tomarse la medicación, en la prisión no le dejaban hacerlo.

Según Figueirido, en la prisión "le tratan a gritos, como a un criminal peligroso, y le obligan a quitarse toda la ropa para pasar revista" cada vez que recibía una visita.

jigh



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