Agradece Alí Chumacero a la Lotería el billete en su honor
Yanet Aguilar
El Universal
Ciudad de México
Martes 15 de julio de 2008

Continúa el poeta nayarita en su celebración por nueve décadas de vida

El poeta Alí Chumacero continúa en su celebración por nueve décadas de vida. Su festejo, durante la primera de dos mesas redondas organizadas por el Fondo de Cultura Económica, fue un regreso a sus orígenes a leer "Poema de amorosa raíz", que escribió cuando tenía 17 años y fue publicado en 1940 en la revista Tierra Nueva.

Acompañado de Vicente Quirarte, Eduardo Lizalde y Caerlos Montemayor, el poeta nacido en 1908 en Acaponeta, Nayarit, sólo agradeció a la Lotería Nacional el billete en su honor, cuyo sorteo será hoy, y a sus amigos por las palabras cariñosas; luego leyó el poema que dice:

"Cuando aún no había flores en las sendas, porque las sendas no eran ni las flores estaban, cuando azul no era el cielo ni rojas las hormigas, ya éramos tú y yo".

Durante la mesa redonda celebrada en el Centro Cultural Bella Época, Eduardo Lizalde dijo que al celebrar al gran poeta que es Chumacero se olvida al gran prosista, que ha sido antologado en varios libros, que dan cuenta del rigor literario, la inteligencia, la calidad intelectual y la amplia cultura del poeta.

"Alí Chumacero siempre ha dicho que la poesía es lo real y lo absoluto, que el poeta no puede dedicarse a lo cotidiano, lo ordinario o lo vulgar; Alí tiene una gran conciencia de la poesía, es un lector, un guía y un colega de muchos contemporáneos y de escritores de generaciones anteriores".

Por su parte, José Emilio Pacheco, en un texto que envió y que fue leído por Martí Soler, reconoció su falta de calidad poética para igualar la poesía de Alí Chumacero y dijo que quizá pueda crear un poema tan grande como los suyos para 2018, cuando se reúnan de nueva cuenta para celebrar el centenario del nayarita.

Mientras Carlos Montemayor se refirió a la enseñanza que durante 25 años ha absorbido de Chumacero, reconoce que es un gran poeta, tipógrafo, educador y, sobre todo, porque él lo quiere así, un corrector de pruebas.

Vicente Quirarte recordó como Alí arribó en 1937, con menos de 20 años, a la ciudad de México procedente de Guadalajara; como ese muchacho que vivía en la calle de Costa Rica no dejó ver a quienes lo conocían que se gestaba una de las más grandes odiseas de las letras mexicanas.

Comparó a Chumacero con el "Príncipe Feliz" de Oscar Wilde, porque se trata de un hombre que ofrece felicidad a los otros a través de su poesía y sigue siendo un muchacho rebelde a sus 90 años.

gdh


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