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| Ni pichan, ni cachan... pero los políticos buscan lucirse |
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HORACIO JIMÉNEZ El Universal Ciudad de México Domingo 15 de junio de 2008 |
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Para los gobernantes, los eventos deportivos representan la oportunidad de "verse más terrenales" y van a los estadios aunque a veces ni apoyan a los equipos; sin embargo, ese 'placeo' puede exponerlos al abucheo
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Los deportes son la vitrina preferida... aunque a veces peligrosa para los políticos. Palco aislado y en ciertos casos blindado. Con puro en la mano y quizá una cerveza en la otra. Junto a ellos, sólo para salir en la foto, amigos y gente autorizada. Es ni más ni menos que el gobernador del estado "fanático del futbol", que visita el estadio para ver al equipo de su entidad, del que es el padrino en turno. Pero el futbol no es la única opción de los políticos. Cada fin de semana aparecen en estadios, plazas de toros, autódromos y hasta en el box. Desde un palco o zona VIP, muchos de ellos disfrutan y apoyan a equipos de futbol, béisbol, basquetbol, boxeadores, toreros o automovilistas, aunque no tengan nada que ver con su carrera o labor política.
Son gobernadores, legisladores, presidentes municipales y candidatos a la Presidencia. A muchos se les conoce más por su afición a algún deporte o la promoción de un equipo, que por su labor como funcionario. Expertos en política, deportes e imagen consideran que la presencia de políticos en escenarios deportivos sólo es para "placear, exhibirse y aprovecharse del espacio". Sin embargo, es importante para los políticos asistir a los estadios porque la gente necesita verlos como seres de "carne y hueso", buscan hacer cosas populares y "verse más terrenales", asegura Ana Vázquez Colmenares, especialista en imagen política. Con esto se rompen muchos de los rituales que alejaban al político poderoso del ciudadano, agrega. Para Rafael Puente, comentarista deportivo, los gobernadores asisten a los estadios por el éxito que se dio con el equipo de futbol Pachuca y su dueño, Jesús Martínez, quienes lo han ganado casi todo. El escaparate que te da y que invita a otros gobernadores a quererse colgar y meterse directamente con los equipos de primera división de México es la búsqueda de un paliativo que los favorezca en algo.
Pero no tiene nada que ver la política y el deporte. "Con los gobernadores vemos el interés de tratar de aparecer y de aprovecharse del futbol, sólo buscan colgarse", explica Puente. Rechiflas y mentadas Ir a un estadio es un arma de dos filos. Los políticos sólo se van a "placear" y se exponen a rechiflas o una mentada, porque invaden un ámbito más privado y civil nunca político, dice Vázquez Colmenares. Exponerse en un evento deportivo puede ser interpretado como "para acercarte a una actividad que une a mucha gente", pero también ha habido casos notorios donde lo único que recibían era una rechifla o una mentada comenta Vázquez Colmenares. Tal y como le pasó al ex presidente Miguel de la Madrid en la inauguración del Mundial de México 1986, donde todo el Estadio Azteca se convirtió en una voz al presentar al primer mandatario. El tiempo sería fugaz, pero importante para los aficionados, era el momento y el espacio, sólo se escuchaba un "¡eeeeeooooo, eeeeeoooo, eeeeeoooo!", durante la intervención del Presidente en la inauguración. O la vez que Rafael Camacho Guzmán, gobernador de Querétaro de 1979 a 1985, en una corrida de toros, se levantó de su lugar, estiró el brazo derecho y comenzó a cortar manga a todo aquel que se le gritaba.
El también creador del estadio Corregidora, Camacho Guzmán, gustaba de ir a los toros. Ante ello, Rafael Puente detalla que la gran mayoría de los gobernadores "aparece por aparecer, ni siquiera apoya al equipo". La mayoría ‘nomás' van para exhibirse y aprovecharse del espacio y un deporte que mueve masas, agregó. Precaución: acceso del gobernador El escaparate de un político no es sólo que el gobernador salga en la transmisión del partido, cómodo desde su palco y junto a amigos sino que hay un gran aparato que se mueve para que un gobernador vaya al futbol. Un político en un estadio despierta curiosidad entre los aficionados por el arribo del gobernador al lugar. Siempre la entrada y salida está acompañado de un enorme caos vial. Nunca falta el operativo y el bloqueo de algunas áreas y, en consecuencia, la molestia y el reclamo de la fanaticada. El arribo al inmueble es lento y complicado por darle paso a la caravana del gobernador. Y siempre se ve en los estadios, explica el comentarista de la cadena deportiva ESPN. Sin embargo, al aficionado le da igual que asista un gobernador o no, ya que los resultados deportivos no van de la mano, explica Puente. El deporte, tema para romper el hielo La escena es simple y cotidiana. Dos o más políticos se encuentran antes de un debate o conferencia que sacará "rayos y centellas". Sin embargo, de algo tienen que hablar para romper el hielo, lo más "fácil" para todos es de... deportes. Platicar de futbol, de béisbol, automovilismo, box o de toros para los políticos es más sencillo porque es un "terreno neutro". A veces es elemental no hablar de algo comprometedor, y qué mejor que sea de deportes, detalla Vázquez Colmenares. scf |
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