Sólo antes de los 30 puede hallarse el matrimonio ideal
David Yount/ Scripps Howard News Service
El Universal

Jueves 05 de junio de 2008

La tendencia creciente revela que hombres y mujeres que, al no haber podido encontrar a la pareja perfecta después de los 20 ó los 30, se “resignan” más adelante y a regañadientes a casarse con un simple mortal

Una vez más es junio, el mes favorito para celebrar una boda en Estados Unidos. Más de dos millones de parejas estadounidenses contraerán matrimonio en su país, la mayoría por primera vez.

A juzgar por las fotos que aparecen en los periódicos, las sonrientes parejas elegantemente vestidas no sólo están enamoradas sino convencidas de que su matrimonio perdurará.

Pero si los datos recientes sirven de guía, las probabilidades de que se mantengan "juntos hasta la muerte" no van más allá del 50%.

El amor no lo vence todo, pero tampoco el fracaso es necesariamente descorazonador. Aún así, las parejas divorciadas que aspiran a casarse de nuevo reconocen que esta segunda oportunidad en busca de la felicidad representa el triunfo de la esperanza sobre la experiencia.

Las uniones subsecuentes registran un mayor índice de fracaso matrimonial que las primeras. Sin embargo, el enfoque idealista y tradicional sobre el matrimonio es preferible a la creciente actitud de hombres y mujeres que, al no haber podido encontrar a la pareja perfecta después de los 20 ó los 30, se "resignan" más adelante y a regañadientes a casarse con un simple mortal.

Actualmente existen en Estados Unidos muchos solteros que enfrentan el dilema de estar solos y con cada vez menos posibilidades debido a que por mucho tiempo han sido muy exigentes. Hoy en día existen más estadounidenses adultos viviendo solos que parejas en matrimonio.

El hecho de posponer el matrimonio se debe en parte a que la vida de soltero se ha vuelto más atractiva tanto para hombres como para mujeres. Para una mujer educada, independiente y trabajadora, el matrimonio puede hacerle sentir que perderá satisfacciones vitales. Por su parte, los hombres mayores que están solteros no sienten el mismo deseo de las mujeres de tener hijos.

Por supuesto, ambos sexos se sienten atraídos mutuamente, pero el matrimonio es fácilmente aplazado para dar cabida a la cohabitación sin compromiso.

Apenas en 1960, existían sólo 439 mil parejas cohabitando sin el beneficio del matrimonio. Para 2006, había más de 5 millones, y la cifra va en aumento.

En el siglo 1, San Pablo dijo a las parejas cristianas: "más vale casarse que quemarse" (primera Carta a los corintios 7:9). En ella, el apóstol no se refería al fuego del infierno sino a las llamas de la concupiscencia. Hoy, más que nunca, existen parejas que no están de acuerdo con esta idea.

El matrimonio ya no es considerado como la única válvula de escape para la pasión. Sin embargo, sí es algo que tiene mucho más que ofrecer que el sexo y el hecho de cohabitar. De modo que hombres y mujeres a quienes no les importaba demasiado el matrimonio sus 20 ó 30, se inclinan cada vez más a cambiar su independencia por compañía, hijos y seguridad.

Tras haber fracasado en su larga búsqueda de la pareja perfecta, muchas personas se están conformando con la "segunda mejor opción".

Laurie Gottlieb, soltera de 40 años, confiesa en el Sunday Times de Londres: "No quiero estar sola el resto de mi vida, estoy en una edad en la que probablemente tendré que conformarme con alguien que se conformará conmigo". Sin embargo, compara ese tipo de matrimonio con "vender tu alma a cambio de un producto defectuoso".

No me imagino a Cupido o a San Pablo concibiendo el matrimonio tan infortunadamente.

Traducción: Gabriela Cornejo

mzr



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