Crean programa de denuncia anónima de agresiones a ancianos
Rebeca Jiménez Jacinto
El Universal
Naucalpan, México
Domingo 11 de mayo de 2008

El Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores considerá que los casos de agresiones a los adultos mayores son frecuentes y por ello se crea el programa en Naucalpan

Luisito pateó en las espinillas a su abuelita, al hacer  berrinche porque quería la caja de chocolates de su mamá grande; la mujer de cuerpo encorvado y cabello cano mantuvo el equilibrio para no caer y ocultó el dolor  para no provocar un disgusto con sus hijos, que ignoraron la agresión del niño, la cual aparentaron no haber observado.

Apagar la tele al abuelo o cambiar el canal de la televisión que él observa; ser victima de aventones, manotazos  y rabietas de los nietos; dejarlo en casa cuando todos van al cine; no llevarlo al médico y atender sus enfermedades solo con remedios caseros, no comprarle sus medicinas e incluso despojarlo de sus bienes, son agresiones comunes hacia los adultos mayores, señaló la titular del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores ( INAPAM), Adriana González Furlong.

Esto al anunciar un programa nacional de denuncia anónima de agresiones hacia los ancianos, que iniciará en un plan piloto en Naucalpan, con la colocación de buzones de denuncias anónimas.

 

Además de programas de capacitación a funcionarios públicos y en escuelas, para que los niños identifiquen situaciones de abuso y violencia hacia sus abuelitos, para que eviten realizarlas y denuncien a quien abusa de los adultos mayores, apuntó Adriana González

 

Con esto se pretende que Naucalpan sea el primer municipio del país , libre de violencia hacia los adultos mayores, apuntó la titular del INAPAM, luego del acuerdo obtenido por parte del alcalde José Luis Durán Reveles y de  la presidenta del DIF, Bethan Stone.

 

Los ancianos agredidos, nunca denuncian por miedo o pena a ser agredidos   por los yernos, nueras y aún por sus propios hijos, además porque ellos se quedan dentro de la casa a vivir con la familia que los maltrata, apuntó González Furlong directora general del INAPAM.

 

En México no hay una estadística oficial de agresiones a ancianos, porque no hay una cultura de la denuncia, ni siquiera cuando son despojados de sus bienes patrimoniales como lo es su casa, pues llega uno de sus hijos a vivir con él o con ella y para facilitar los trámites y pagos, pasan las escrituras a su nombre, con lo que el anciano deja de ser el dueño y por ende pasa a ser "un arrimado" en su propio hogar.

 

"Muchos ni siquiera se consideran víctimas, pero es cotidiano que pase el nieto y lo aviente o que cambien el canal de la televisión cuando está viendo sus telenovelas. Si alguien conoce de agresiones a adultos mayores, debe denunciarlos al INAPAM", apuntó la directora general de este instituto.

 

mfsla



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