Claman justicia para guanajuatense preso en España
Xochitl Álvarez/ corresponsal
El Universal
León, Guanajuato
Martes 01 de abril de 2008

El estudiante Alejandro Ordaz Moreno permanece encarcelado y con lesiones en una prisión de Sevilla, España, acusado de agredir a un par de policías en aquel país

La Universidad de Guanajuato y el gobierno del estado pidieron a la Secretaría de Relaciones Exteriores que intervenga en apoyo del estudiante Alejandro Ordaz Moreno, encarcelado y con lesiones en una prisión de Sevilla, España, supuestamente por agredir a un par de policías en aquel país.

En un escrito a sus familiares, el estudiante advirtió que sufre las consecuencias de la discriminación racial.

Ordaz Moreno, originario del municipio de Salamanca, cursa el doctorado en energías renovables de la Universidad de Sevilla, con una beca del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Ingreso a prisión el 7 de marzo por los delitos de agresión contra la autoridad y homicidio doble en grado de tentativa.

Juana Moreno Martínez, madre del joven, se quejó por el desinterés del Conacyt en el conflicto legal que enfrenta su hijo y clamó ayuda jurídica.

El gobierno del estado pidió al consulado de México en Madrid su intervención para que el guanajuatense reciba atención médica de urgencia por las lesiones que presenta en la cabeza, las cuales sufrió al momento de su detención.

A su vez, el rector de la Universidad de Guanajuato, Arturo Lara López, solicitó a su homólogo de la Universidad de Sevilla, Joaquín Luque Rodríguez, respaldo para la solución del problema que aqueja al estudiante.

Alejandro Ordaz, de 28 años de edad, es egresado de la licenciatura y maestría de la Facultad de Ingeniería Mecánica Eléctrica y Electrónica (FIMEE) de la Universidad de Guanajuato, en donde también realizo actividades como docente.

En la Universidad de Sevilla cursa el doctorado en energías renovables.

LOS HECHOS

Alejandro Ordaz fue detenido por agentes de la Policía Nacional de España, que lo abordaron cuando salía de un bar, en estado de ebriedad, supuestamente porque tres mujeres lo había reportado por acoso.

En un escrito que envió a sus familiares, el estudiante atribuye su situación a causas raciales.

Esa noche dos policías “encubiertos”, un hombre y una mujer lo interceptaron; la agente le pidió sus documentos y, mientras los revisaba, se lanzó sobre ella; enseguida su compañero intervino golpeándolo. Antes, los guardianes habían expresado frases con relación al color del piel del mexicano.

Autoridades de aquél país, según la prensa española, refieren que el estudiante despojo a la mujer policía de su arma, le apuntó y accionó el gatillo, pero el seguro impidió que tuviera éxito.

mfsla



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