Es Obama factor de unión entre izquierda y derecha
The New York Times (*)
El Universal
Washington DC
Martes 25 de marzo de 2008

Para muchos, el senador personifica la promesa de unir a negros y blancos, jóvenes y viejos, pobres y ricos... y demócratas, republicanos e independientes

En la campaña presidencial del senador Barack Obama ha sido pieza central la promesa de que él puede trascender la política profundamente partidista de los últimos 15 años, poner fin a la guerra ideológica y construir una nueva mayoría gobernante.

Para lograr el cambio que el país, dice, “necesitamos un líder que pueda finalmente ir más allá de la política discordante de Washington y unir a demócratas, independientes y republicanos para hacer las cosas”.

Pero esta promesa conduce, inevitablemente, a una pregunta: ¿puede esta mayoría ser forjada y encabezada por Obama, cuyo historial de voto fue, según una clasificación, el más liberal en el Senado el año pasado? Asimismo, y en forma más inmediata, si Obama obtiene la nominación demócrata, ¿cómo quedará su promesa de una clase de política nueva y menos polarizada ante los ataques republicanos, que desde los 80 han acusado a los demócratas de estar fuera de sintonía con los valores del país?

Para muchos estrategas políticos, el escándalo por las opiniones sobre asuntos raciales del ex pastor de Obama es sólo la primera de muchas pruebas similares que enfrentará si es el nominado.

En una entrevista realizada el 15 de marzo, en medio de la tormenta, dijo que confiaba en que los estadounidenses anhelan una nueva forma de hacer política y que estaba seguro de que “muchas etiquetas ya no son aplicables”. Dijo que estaba convencido de que los demócratas podían, y debían, sumar a independientes y republicanos inconformes a su agenda.

“En realidad el argumento de la senadora Clinton en esta campaña ha sido que no se puede cambiar el mapa electoral, que estamos inalterablemente divididos y que debemos arrancar el triunfo y entonces tratar de gobernar en forma más competente que George Bush”, señaló. “Mi argumento es que si nos vamos a conformar con eso después de siete u ocho años de políticas desastrosas de la administración Bush, entonces no vamos a lograr los grandes cambios que se necesitan”.

Por su parte, la senadora Hillary Rodham Clinton ha trabajado duro en el Senado para moderar su imagen liberal y construir relaciones funcionales con los republicanos. Pero con la presidencia tempestuosa de su marido todavía fresca en la mente de algunos ciudadanos, a menudo es retratada como una demócrata hiperpartidista que intentaría lograr sus fines derrotando a los republicanos en la misma competencia brutal (y a menudo inútil) que ha predominado en Washington por años.

El ascenso de Obama se ha basado en parte en la idea de que él representa una ruptura con los intereses establecidos que han propiciado muchas de las divisiones del país. Para muchos, personifica la promesa de unir a negros y blancos, jóvenes y viejos, pobres y ricos... y demócratas, republicanos e independientes.

Sin embargo, Obama no tiene la reputación de ser uno de los constructores de puentes más complacientes del Senado. Y aunque promete una política diametralmente diferente a la de Clinton, sus historiales de voto en el Senado el año pasado no fueron muy distintos.

Un análisis de votaciones recientes realizado por The National Journal concluyó que Obama tuvo el historial de voto más liberal de la cámara alta en 2007; Clinton se ubicó en el lugar 16. Pero de las 267 medidas que ambos senadores votaron, el análisis del National Journal determinó que difirieron solamente en 10.

Y es Obama quien está basando su campaña en la promesa de un nuevo enfoque en la política. Dice que entiende las críticas a su historial de voto, pero sostiene que el Senado está tan polarizado ideológicamente que es difícil no terminar en un lado u otro.

“Las únicas votaciones que se producen son votaciones que están deliberadamente diseñadas para dividir a la gente”, explicó. “Es cierto que si se me presentan una serie de votaciones así, es más probable que me vaya a la izquierda del centro que a la derecha del centro. Pero como presidente, yo establecería los términos del debate”.

(Por Robin Toner / Traducción: Gregorio Narváez).



© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL