Reitera cardenal Rivera separación entre Iglesia y Estado
Notimex
El Universal
Ciudad de México
Domingo 16 de marzo de 2008

En su homilía dominical, el arzobispo primado de México afirmó que la crucifixión de Cristo implica la conquista de la vida eterna y no un triunfo político o social

El cardenal Norberto Rivera ratificó la separación entre el poder político y la Iglesia al recordar, en la misa de Domingo de Ramos, que la crucifixión de Cristo implica la conquista de la vida eterna y no un triunfo político o social.

En su homilía dominical, el cardenal Rivera Carrera llamó a los católicos a permanecer con Cristo crucificado, "sabiendo que su triunfo no es un triunfo imperial, sino el triunfo que libera y salva y hace nuevas todas las cosas".

El prelado indicó que el mesianismo de Jesús trae profundas transformaciones, conlleva cambios profundos y penetra de raíz en las culturas, pero de ninguna manera "se puede concebir como competencia o intromisión en el poder del César".

Recordó que en el Domingo de Ramos, Cristo llegó a Jerusalén en medio de los sentimientos encontrados de algunos que lo consideraban como salvador y otros que lo señalaban "como un simple profeta que viene de Nazareth, de donde nada bueno puede salir".

Sin embargo, aseguró que Cristo nunca buscó el poder terrenal y de ahí su "meridiana claridad" de señalar que su reino no era de este mundo.

Indicó que frente a esta celebración religiosa cada quien se coloca donde quiere, desde los que son indiferentes a lo que ocurre, los que se acercan por curiosidad o morbo, quienes siguen crucificando a Cristo y a los débiles y los que intentan seguir a Jesús conscientes de que no los abandonará.

fml



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