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| Ratifica cardenal compromiso de la Iglesia con la familia |
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Notimex
El Universal Ciudad de México Domingo 02 de marzo de 2008 |
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Recuerda el arzobispo Primado de México, Norberto Rivera, palabras del Papa Juan Pablo II, a quien calificó como gran defensor de la familia y de la vida
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El cardenal Norberto Rivera ratificó el compromiso de la Iglesia católica de defender y promover la dignidad natural y el valor del matrimonio y de la familia, al celebrar en la Catedral Metropolitana el día dedicado a este núcleo social.
Ante decenas de feligreses y representantes del Consejo de la Comunicación y del Pontificio Instituto Juan Pablo II, el arzobispo Primado de México destacó la necesidad de la comunicación en las familias mexicanas. "Descubrimos con tristeza que en una sociedad de tanta comunicación, el aislamiento y el individualismo pueden ser enfermedades terribles en la vida familiar", advirtió. Observó que "en vez de vivir conectados entre nosotros vivimos conectados a los aparatos que la tecnología nos ofrece y en vez de tener el corazón abierto a la comunicación con los demás lo tenemos bloqueado, como saturado, por tantas cosas que nos alejan de las personas que deberíamos amar". En ese sentido, citó las palabras del Papa Juan Pablo II, a quien calificó como gran defensor de la familia y de la vida, al recordar que "el bien de la persona y la sociedad está íntimamente vinculado a la buena salud de la familia". Rivera Carrera calificó a la familia como la unidad formada en cada uno de los hogares por padres e hijos y "núcleo indispensable para la formación de los ciudadanos del país y de los cristianos en nuestra Iglesia en México". Por ello, convocó a los católicos para que en este cuarto domingo de Cuaresma realicen una conversión interior para mejorar a sus familias, pues esto hará que todo funcione adecuadamente. Dijo a los feligreses que "cuando caminamos en las tinieblas del pecado los perjudicados no sólo somos nosotros, sino que dañamos a los que están a nuestro alrededor, y de modo especial a nuestra familia". Pidió a los padres de familia hacer conciencia de las repercusiones de la violencia hacia los hijos, la cual puede derivar en situaciones de miedo, carencia de afecto e incluso que estos cuando sean progenitores reproduzcan estos esquemas. El jerarca religioso también exhortó a las familias a pensar sobre las consecuencias que provoca la infidelidad entre los esposos, que "con un comportamiento desordenado en la sexualidad se llega a la separación y al divorcio". Indicó que en este caso los hijos son los que sufren "no sólo el dolor de ver roto el hogar del que necesitan estabilidad y cariño, sino se encuentran desprovistos del ejemplo para cuando ellos tengan que ser auténticos en respetar las promesas hechas al casarse con su esposo o esposa". fml |
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