Formato de impresión patrocinado por


Sexo y belleza
Claudia Ramírez
El Universal

Martes 27 de noviembre de 2007

Menos celulitis, cabello más brillante, piel más tersa, mayor control de peso... toda la “revolución” interior que provoca el encuentro íntimo estalla en favor de tu hermosura

claudia.ramirez@eluniversal.com.mx

A medida que se realizan investigaciones sobre la sexualidad humana, se van descubriendo los variados efectos que la relación sexual tiene no sólo sobre la salud física y emocional sino, sorprendentemente, sobre la belleza.

Ya hace tiempo se comprobó que los encuentros íntimos frecuentes y satisfactorios combaten la depresión, los trastornos del corazón, los dolores de cabeza; mejoran la circulación, favorecen la flexibilidad, y reducen el estrés y la ansiedad, entre otras bondades.

Bueno, pues en estudios más recientes, se ha comprobado la acción del amor y su máxima expresión en el aspecto sobre todo de las mujeres: menos celulitis, manchas y dermatitis, mayor control de peso, más brillo en el cabello, mejor color de la piel, más energía….

El sicólogo David Weeks, investigador del Real Hospital de Edimburgo, afirma que una vida sexual activa puede constituir una efectiva terapia antiedad. Los estudios de este especialista concluyeron que hacer el amor al menos tres veces por semana alarga la expectativa de vida en un promedio de 10 años.

Los cambios internos

En la mujer, dicen los investigadores, cada relación sexual satisfactoria proporciona mayor energía física, incrementa la actividad de la glándula pituitaria (la llamada glándula maestra del sistema endocrino, que controla las funciones de las demás glándulas), estimula la tiroides (productora de hormonas que, entre otras muchas tareas, actúan sobre el estado de alerta físico y mental) y aumenta las secreciones de los ovarios, productores de hormonas sexuales.

Quienes tienen una vida sexual satisfactoria, mantienen con mayor facilidad su peso y sufren menos alteraciones menstruales.

Además, lucen una piel más atractiva, libre de defectos, gracias a la abundante secreción de las glándulas endocrinas durante la relación íntima. Aparte, la transpiración limpia los poros.

También se ha descubierto que gracias al acto sexual se produce mayor cantidad de estrógenos, las hormonas femeninas que mantienen suave la piel y el cabello con brillo y sedosidad.

Los mismos estrógenos pueden retardar el proceso de la osteoporosis, contribuyen a frenar la hipertensión, protegen el corazón y benefician en gran medida la circulación sanguínea.



© Queda expresamente prohibida la republicación o redistribución, parcial o total, de todos los contenidos de EL UNIVERSAL