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Vive Bangladesh escasez de alimentos tras ciclón
AP
El Universal
DACCA, Bangladesh
Jueves 22 de noviembre de 2007

Promete gobierno brindar comida a más de 2 millones de personas que quedaron en la indigencia por Sidr

El gobierno de Bangladesh prometió el jueves brindar alimentos a más de 2 millones de personas que quedaron en la indigencia por el ciclón Sidr en medio de advertencias de que el país enfrenta una gran escasez de comida luego que la tormenta destruyó prácticamente todas las cosechas.

La promesa fue formulada mientras funcionarios y agencias de asistencia trataban de obtener de manera desesperada arroz, agua potable y carpas para ayudar a personas que viven en aldeas remotas destruidas por la tormenta del 15 de noviembre, que mató a más de 3 mil personas y dejó a centenares de miles sin hogar.

Tapan Chowdhoray, asesor del gobierno en materia de alimentos y de administración de emergencias, dijo que las autoridades distribuirán 15 kilos (33 libras) de arroz por mes a cada uno de los 2.5 millones de habitantes afectados por el ciclón, a partir del primero de diciembre. Muchas de esas personas viven en precarias condiciones en gigantescos campamentos de refugiados. Chowdhoray dijo que el programa de abastecimiento durará por lo menos cuatro meses.

Kelly Stevenson, quien dirige en Bangladesh la organización humanitaria Salven a los Niños, dijo que se estima que entre un 50% y un 90% de las cosechas de arroz de la región han sido destruidas, dejando a tres millones de personas en riesgo de sufrir una grave escasez de alimentos durante los próximos seis meses.

El gobierno dijo el miércoles que organismos internacionales han prometido 390 millones de dólares en ayuda. De ese total, el Banco Mundial prometió 250 millones de dólares.

Pero, en el corto plazo, trabajadores de grupos de ayuda humanitaria se esfuerzan por obtener suficientes alimentos para la devastada región costera, donde la falta de comida ha derivado en peleas a puñetazos entre sobrevivientes.

"Millares de familias están encarando la posibilidad real de una segunda oleada de muertes por falta de agua, alimentos, refugios y suministros médicos", dijo Stevenson.


sgf



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