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Más allá de la voz
Juan Solís / El Universal
El Universal

Miércoles 05 de septiembre de 2007

Luciano Pavarotti fue una figura con manías y fobias

Alejado de los escenarios, Luciano Pavarotti fue una figura con manías y fobias. Aquí damos cuenta de algunas de ellas:

--A pesar de que viajó por todo el mundo, Luciano Pavarotti tenía miedo a volar

--En su visita a Mexicali, pidió una habitación de hotel con cocina. Le gustaba preparar su propia pasta

--Era un gran aficionado al arroz arborio y al ajo

--Una de sus grandes pasiones era la equitación

--Según su agente, Herbert Breslin, en una cena que le ofreció tuvo que poner a la mesa un kilo de caviar beluga, tres botellas de champán Roederee Cristal, el más caro de los salmones ahumados de Petrossian y vodka Stolichnaya

--Era fanático de los pañuelos Hermès (700 dólares cada uno)

--Siempre viajaba con una maleta llena de medicinas, máquinas de análisis de sangre, baumanómetros y termómetros

--Cuando viajaba en el Concorde, ocupaba el primer lugar de la primera fila

--Sus secretarias colocaban un clavo torcido entre el camerino y el escenario para que el tenor lo encontrara. Es signo de buena suerte en Italia

--Cuando era niño quería ser maestro

--Su disco "O holy night. The essential Pavarotti" fue el primer álbum clásico en ocupar la posición Número uno en el UK Pop Charts, posición que conservó durante cinco semanas

--Fue el primer cantante en ofrecer un concierto en La Muralla China

amr



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