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La magia de Harry Potter llega a Afganistán
EFE
El Universal
Kabul
Sábado 04 de agosto de 2007

Achilles, de 71 años, no dudó en viajar el pasado 21 de julio a Dubai expresamente para ponerse en la cola de una librería a las 3 de la madrugada y hacerse con algunos ejemplares del último Potter

A pesar de ser parte de un país devastado por la guerra y la inseguridad, cinco años después de la caída de los talibanes la sociedad afgana también puede refugiarse en la ficción, la magia y la fantasía del mundo de Harry Potter.

Gracias a una compañía de mudanzas estadounidense, 50 residentes de Kabul pudieron tener en sus manos la última obra de la autora británica J.K.Rowling, "Harry Potter and the Deathly Hallows" , la misma jornada en la que fue presentada mundialmente.

"Pensamos en aprovechar nuestro trabajo para hacer llegar el libro a los lectores deseosos en Afganistán el mismo día de su presentación" , dijo a Efe Ted Achilles, representante de la compañía Paxton Internacional en Kabul.

Achilles, de 71 años, no dudó en viajar el pasado 21 de julio a Dubai expresamente para ponerse en la cola de una librería a las 3 de la madrugada y hacerse con algunos ejemplares del último Potter.

"Me puse en la cola, junto a gente de la edad de mis hijos y nietos" , dijo Achilles, afirmando que tuvo que esperar unos 45 minutos hasta llegar a la caja, donde compró 50 copias del texto para llevar a sus clientes, que las esperaban impacientemente en Afganistán.

Así que los seguidores del joven mago en Afganistán -muchos de ellos expatriados residentes en el país asiático- pudieron disfrutar de sus conjuros apenas unas horas después de la presentación principal del libro en Londres.

La empresa Paxton vendió los ejemplares al mismo precio que las librerías, 35 dólares, pero pidió a sus clientes que donasen algunos libros suyos a la biblioteca de la Universidad Estadounidense de Kabul, a cambio de una entrega gratuita.

"Conseguimos alrededor de 100 libros para la universidad, lo que hizo mucha ilusión a la facultad y a nosotros" , afirmó Achilles.

Aunque los clientes de Paxton eran expatriados, en la capital afgana las películas de Potter son muy populares y comparten estantería con los DVD del cine indio y estadounidense.

"Las ventas de la última película de Harry Potter, al igual que las anteriores, son comparables a las de, por ejemplo, La jungla de cristal 4" , dijo a Efe Mamhud, dueño de una tienda de música y cine en Kabul.

Las películas, que cuestan apenas 100 afghanis (unos 2 dólares) no son originales, sino copias que vienen de Pakistán, horas después de estrenarse en el extranjero.

Mahmud asegura que de los 20 discos piratas de "Harry Potter y la orden del Fénix" que recibió, 19 fueron vendidos el primer día.

"Desde que se anunció por televisión el estreno de esa última cinta de Harry Potter, mucha gente ha venido buscándola, especialmente los chicos jóvenes" , dijo a Efe Humayoun, otro vendedor de películas.

La población afgana, que bajo el régimen talibán (1996-2001) tenía prohibido leer los libros no islámicos o ver la televisión, va desarrollando poco a poco su gusto por el cine, aunque tiene dificultades con el idioma.

"Lo malo es que son en inglés y no tienen subtítulos en dari o pashto (los dos idiomas principales de Afganistán), si no las ventas habrían sido el doble de lo que son ahora" , aseveró Humayoun.

Pero, según el librero Shah Mohammad, Afganistán también tiene una tradición de cuentos mágicos y protagonistas tradicionales capaces de competir con Harry Potter.´

Algunos de ellos son propios y otros proceden de la literatura persa o árabe, como "Aladino y la lámpara maravillosa" , "Las mil y una noches" , "Simbad" y "Alí Babá" .

"Los cuentos de Amir Arsala, escritos en el imperio persa del que Afganistán entonces formaba parte, eran muy populares hace dos o tres generaciones" , recordó.

Mohammad, al afirmar que esos cuentos mágicos eran leídos en grupos durante festivales y encuentros entre clanes.

Aunque tres décadas de guerra han supuesto un golpe para el hábito de la lectura en el país, donde el 70 por ciento de la población es analfabeta, Mohammad dice haber vendido algunos libros de Harry Potter, de segunda mano.

"Harry Potter, además, es muy novedoso para Afganistán y el precio para los afganos es de diez dólares, cinco veces más que un libro local" , admite.



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