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Temen falta de acuerdo en G-8
Enrique F. Molinero
El Universal

Viernes 25 de mayo de 2007

Canciller alemana defiende lucha contra cambio climático

BERLÍN.- Durante los últimos cinco meses, la canciller alemana Angela Merkel dedicó gran parte de su tiempo y energía a buscar un consenso entre las naciones más ricas del planeta y las llamadas economías emergentes, a fin de combatir el cambio climático en el planeta.

La canciller tuvo éxito en el seno de la Unión Europea (UE), cuando obtuvo un compromiso histórico de los 27 socios, que se comprometieron a reducir la emisión de gases tóxicos en 20% en 2029 con respecto al nivel que existia en 1990.

Pero ayer, la canciller alemana tuvo que admitir, ante el pleno del Parlamento Federal, que la cumbre del G-8, el grupo que reúne a las siete naciones mas ricas del planeta y Rusia, corre el peligro de no ponerse de acuerdo en adoptar medidas para combatir el peligro que amenaza con destruir el ecosistema.

En una declaración oficial del gobierno destinada a resaltar la agenda de la cumbre del G-8, que tendrá lugar entre el 6 y el 8 de junio en el balneario de Heiligendamm, Merkel admitió que existían problemas para encontrar un consenso en uno de los capítulos claves de la cumbre: el combate contra el cambio climático.

"Quiero decirlo francamente. Hasta hoy no sé si tendremos éxito en este tema en Heiligendamm, pero para mí está claro que los países industrializados deben avanzar en este tema, si deseamos tener éxito contra el cambio climático", dijo Merkel.

Los planes de la canciller germana para impulsar medidas concretas en el seno del G-8 encontraron una sólida resistencia en Washington, que nunca quiso ratificar el protocolo de Kyoto, con un argumento que puede perder actualidad en la cumbre: China y la India, dos países con economías emergentes, no están incluidos en el protocolo.

Para romper la resistencia de Estados Unidos, Merkel invitó, junto a China y la India, a otros tres países con economías emergentes: México, Sudáfrica y Brasil.

Ante el Parlamento, Merkel esbozó las líneas de la cumbre y recordó que otro de los temas centrales del encuentro será la ayuda que puedan acordar el G-8 para África. En este aspecto, Merkel advirtió que las naciones africanas deben avanzar en sus reformas y crear estructuras eficientes para que la ayuda pueda llegar a la población, una forma elegante de insinuar que los gobiernos deben eliminar la corrupción, si desean recibir ayuda. Es casi seguro que los jefes de Estado y de gobierno del G-8 aprobarán un plan de acción para fomentar el "buen gobierno financiero", otra forma elegante de comprometer a los países africanos a una mayor transparencia en sus políticas financieras y presupuestarias.

"Esta claro que es de nuestro propio interés, que África haga progresos económicos y políticos. Al mismo tiempo, esperamos de nuestros socios africanos que hagan avances enérgicos en sus esfuerzos de reformas, de lo contrario, nuestra ayuda no llegará a la población y esto sería fatal", dijo la canciller.



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