Cristo de Iztapalapa inicia recorrido hacia ‘Monte Calvario'
La representación 169 de la Pasión y Muerte de Cristo en Iztapalapa inició su fase principal cuando Jesús es llevado al cerro de la Estrella para ser clavado en la cruz Video Así celebran el Viernes Santo alrededor del mundo.
En Filipinas varios hombres son clavados en cruces para recrear la pasión de Jesucristo; en Australia dan un toque de modernidad y son policías los que maltratan a Jesús
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La representación 169 de la Pasión y Muerte de Cristo en Iztapalapa inició su fase principal cuando Jesús es llevado al cerro de la Estrella donde será crucificado luego de ser juzgado y sentenciado a morir en la Cruz.
Escribas y fariseos lograron su cometido y con el pueblo judío alebrestado en su favor lograron que el gobernador romano Poncio Pilatos les entregara a Jesús.
Con las notas lastimeras de fondo de la soprano Nayeli Nesme, Jesús es flagelado en el centro de la plaza antes de emprender el camino a la crucifixión.
La representación de los artistas titulares de Iztapalapa de esos pasajes bíblicos, no por ser tan conocida deja de sorprender, como lo atestigua la concentrada atención con que los asistentes a estos actos siguen la representación.
Cada año, con mayores elementos de producción y la introducción de avances tecnológicos como potentes micrófonos y la transmisión en pantallas gigantes colocadas estratégicamente alrededor del escenario natural, la representación alcanza cuotas de teatro profesional.
Como los cuadros nuevos añadidos entre ellos, el baile interpretado por las esclavas de Herodes en su palacio: un sensual baile de vientre tal como se observa en la mayoría de las películas de época.
Esto es, se nota que los actores populares de Iztapalapa ensayaron sus papeles y se esforzaron por seguir los movimientos marcados por los directores de escena, lo que no ha impedido la sobreactuación de algunos que se esfuerzan en representar bien su papel.
Momentos antes de que Jesucristo sea crucificado se cumplió con el rito representado de la comparecencia ante el poder romano encarnado en Poncio Pilatos y ante el Rey de los Judíos, Herodes, quienes a pesar de su reticencia, al final permitieron que Jesús sea conducido a la muerte, tal como lo exigieron escribas y fariseos.


