aviso-oportuno.com.mx

Suscríbase por internet o llame al 5237-0800




Pelucheros de “Xona”, al tú por tú con los chinos

Productores de osos de felpa afirman que les falta asesoría para rebasar al país asiático

Actualmente en Xonacatlán 400 talleres de peluche cubren gran parte de la demanda nacional sin que ninguna otro municipio del país le haga sombra Josué Huerta/ EL UNIVERSAL

Las productoras que existen en la localidad no exportan, si no que venden sus productos únicamente en el territorio nacional por la falta de conocimiento en materia de administración, contabilidad y exportación Josué Huerta/ EL UNIVERSAL

Las mujeres son la fuerza de la industria peluchera. No hay datos exactos acerca de cuántas personas trabajan en los talleres; algunos refieren que podrían ser ocho mil, no están seguros, pero de lo que sí es que casi toda la fuerza laboral del peluche son mujeres Josué Huerta/ EL UNIVERSAL

Las mujeres son la fuerza de la industria peluchera. No hay datos exactos acerca de cuántas personas trabajan en los talleres pelucheros ; algunos refieren que podrían ser ocho mil, no están seguros, pero de lo que sí es que casi toda la fuerza laboral del peluche son mujeres Josué Huerta/ EL UNIVERSAL

El 2011 quedará marcado como el año en que un mayor número de empresas mexicanas voltearon hacia Xonacatlán y dejaron de poner tanta atención a los productores de peluches de países de Asia Josué Huerta/ EL UNIVERSAL

RITMO. En la fábrica Rikytoys el trabajo no acaba hasta entrada la noche, pues la demanda de peluches entre noviembre y marzo es la más alta del año (Foto: JOSUÉ HUERTA I EL UNIVERSAL )

Sábado 28 de enero de 2012 Josué Huerta | El Universal
Comenta la Nota

metropoli@eluniversal.com.mx

Las máquinas que rellenan los osos de peluche gigantes se encienden estruendosamente; las 12 mujeres que trabajan en la fábrica preparan sus agujas y empiezan a hilvanar las panzas de cientos de monos gordos apilados en una montaña, mientras que otras jóvenes hinchan perros orejones con rellenos que parecen nubes, irremediablemente las pelusas vuelan impregnándose en las caras de todas las trabajadoras.

Hace 23 años, la industria de los muñecos de peluche en Xonacatlán era prácticamente inexistente; en la actualidad la situación en este municipio es muy diferente, pues 400 talleres cubren gran parte de la demanda nacional sin que ningún otro municipio del país le haga sombra.

Por si fuera poco, cada una de estas pequeñas y medianas fábricas crea de cinco a 200 empleos, produciendo así millones de juguetes que a su vez abren un boquete a su competencia asiática, que comercializa un incalculable número de peluches en México.

Aunque no todo es tierno y suave. Problemas para exportar, poca tecnología, ignorancia empresarial y falta de apoyo gubernamental son los principales problemas que enfrenta "la industria de los osos" de Xonacatlán.

 

Pueblo de "monos"

Es una tarde común en Xona. Cientos de mujeres y decenas de hombres con pelusas en el cabello, en las cejas e incluso en la ropa, caminan por las calles para regresar al trabajo después de haber tomado un receso.

En la fábrica Rikytoys el trabajo no acaba hasta entrada la noche, pues la demanda entre los meses de noviembre a marzo es la más alta del año. Personas rellenan, otras cosen; decenas más colocan ojos del tamaño de una canica, otras quitan las pelusas a los juguetes.

Afuera, prácticamente en cada esquina hay una tienda de muñecos de peluche. Todos los días llega gente nueva a la comunidad en busca de estos productos paras sus tiendas de regalos en diferentes partes del país. Taxistas, pequeños locales de comida y tiendas se han visto beneficiados de los "monos".

La gama de figuras que se vende es incalculable: osos color miel, amarillos; gatos sonrientes, perros, monos de brazos largos, gorilas de tamaño casi real son lo de todos los días. Y ni qué decir de los tipos de telas con los que están fabricados, unas muy lanudas, otras de pelaje diminuto, otras con remolinos, las posibilidades son infinitas.

 

Rezago y no exportación

"A duras penas se está cumpliendo con la demanda nacional", comenta Pavel Ortiz Bustamante, una de las personas más enteradas sobre la industria de los juguetes de peluche en Xonacatlán, no sólo por ser director de la reconocida fábrica Rikytoys, sino por ser hijo de Noemí Bustamante, dueña del primer taller de juguetes de este tipo en el municipio.

Afirma que las 400 productoras que hay en la localidad no exportan, sino que venden sus productos en el territorio nacional por la falta de conocimiento en materia de administración, contabilidad y exportación. Además, no cuentan con la tecnología para innovar tan rápido en sus productos como sí ocurre en la industria peluchera china.

"La mano de obra es más cara (en México) que en otros países que exportan mucho estos productos, y además la mayoría de los insumos, como el poliéster, se traen de Asia, todo eso nos rezaga", comenta Pavel, quien asegura que la ayuda de los gobiernos federal, estatal y municipal para con la industria peluchera de Xona debe estar enfocada no en entregar dinero a los productores, como se ha hecho en el pasado, sino en dar asesoría empresarial.

 

"Xona" contra China

Por el alto costo, prácticamente ningún taller de Xonacatlán se dedica a producir muñecos menores a 12 pulgadas, pero la industria china sí lo hace y son los juguetes que envía con más frecuencia a México.

"China no manda a nuestro país peluches grandes, no porque no los produzca, sino porque les saldría muy caro exportar muñecos de gran tamaño por el espacio que ocupan en un envío, prácticamente lo que mandarían es aire", asegura Ortiz Bustamante.

Por esa razón los productores de Xonacatlán han optado por competir con la industria china, dentro del territorio nacional, creando juguetes superiores a las 12 pulgadas.

Pavel asegura que su competencia asiática los presiona para tener cada vez más modelos de peluches: "Antes, un modelo lo podíamos estar realizando y comercializando por varios años; en la actualidad, con la competencia china, tenemos que cambiarlo en menos de 12 meses, pues la gente exige cosas nuevas como las de China, muchas veces no podemos con ese ritmo".

Jonathan Ortiz, también de Rikytoys, ha viajado al gigante asiático para comprar maquinaria e insumos. Refiere que con mejor asesoría gubernamental en materia de administración este municipio podría alcanzar fácilmente a la industria peluchera de aquel país, "prácticamente vamos a la par".

 

Empresarios voltean a "Xona"

El 2011 quedará marcado como el año en que un mayor número de empresas mexicanas voltearon hacia Xonacatlán y dejaron de poner tanta atención a los productores de peluches de países de Asia.

Esto porque los importadores recibieron productos defectuosos, en su mayoría de China, empresas a las que no les es posible regresar aquellos artículos con errores de fabricación.

Plush Kingdom, Ranísima y Mi Alegría fueron algunas de las marcas que empezaron el año pasado a comprar productos de peluche de Xonacatlán.



Comenta la Nota
PUBLICIDAD